Monday, March 9, 2015

Defendiendo La ESCRITURA

"No sembraras en tu vina una segunda simiente, no sea que declaren sagrada toda la cosecha, tanto el fruto de la vina como el producto de la segunda simiente” (Deuteronomio 22:9 Biblia de América).

La lectura y enseñanza de la Escritura (Biblia) ha estado perdiendo su importancia en la Iglesia. Y si en la Iglesia escasamente se usa como referencia, ¿qué diremos del mundo gentil? La Iglesia ha estado dando más importancia a libros escritos por ‘creyentes.’ Estos se han estado usando más frecuentes como referencia, también son recomendados a mayor grado que la Biblia. Estos libros ‘cristianos’ han absorbido el gusto de la Biblia, con esto generando poco estudio de La Palabra. Lo cual ha creado confusión en la interpretación Bíblica produciendo poco interés a la defensa de la Fe y La Escritura. En estos tiempos, muchos cristianos no saben lo que es correcto ya que basan su criterio en interpretaciones explicado en libros seculares a la Biblia. La generación a venir será como la segunda generación del Éxodo, “no conocían La Ley.” Como Moisés, debemos volver a los fundamentos dado por Dios al principio y restaurar la Sana Doctrina y Enseñanza de La Escritura. Moisés tuvo que volver a explicar la Ley a la generación que iba a entrar a poseer la Tierra Santa ya que esta generación no conocía, por ellos mismos, La Ley dado al Pueblo. De igual manera, la Iglesia debe volver a La Escritura y dejar de enfatizar libros secundarios a Esta. La defensa de la Fe llevo a los discípulos a cárceles, hospitales y hasta la muerte.

El entusiasmo por la Verdad cristiana debe regresar a la iglesia. Debemos levantar el espíritu de celo por lo Santo y lo Divino. Defender la Fe cristiana es el vivir del cristiano. Minuciosamente el adulterio mundano está penetrando en la casa de Dios y en los principios Bíblicos. De tal manera que existen muchos confundidos acerca de que es aceptable o abominable. Muchos hasta están cuestionando La Escritura, haciendo sus propias interpretaciones y sugerencias al respecto. Conocemos que la misma Escritura revela lo que sucedería en los últimos tiempos (Mateo 24). Esta advertencia es para mantener la iglesia al tanto de lo por venir, no para que la iglesia se envuelva y contamine en este movimiento de los últimos tiempos. Al contrario, diariamente debemos escudriñar nuestro proceder para no caer en esas actitudes y comportamientos. La advertencia Mateo 24 revela, es para que la Iglesia este a la brecha y entienda que el trabajo defensivo de la Fe (Evangelio) y moral cristiana iba a requerir de valentía y esfuerzo para mantener la Sana Doctrina y Fe cristiana viva en tiempos difíciles.

Lo Santo es adulterado cuando permitimos que semillas del mundo, idealismo mundano, sea aceptado como parte del crecer cristiano. Deuteronomio 22 es un capitulo Bíblico que enfatiza la moral civil y social. El verso 9 enfatiza no mezclar semillas ya que una no se distinguirá de la otra. Esta no tendrá esencia original. La originalidad de un fruto se contaminara con el otro así adulterando el gusto y sabor de cada fruto. Varias veces la originalidad del fruto se saca injertando otro fruto para que parezca lo que no es. Leemos del clonar y también hombres y mujeres cambiando su órgano sexual original. Un buen sembrador conoce lo original de lo alterado, cuanto más ¡Su Creador! Como dice La Escritura, cuando vengan los Ángeles a cosechar se darán cuenta y ese fruto será tirado a la izquierda, separándolo de la derecha. Dios no puede ser burlado.

La Iglesia fue encargada a defender la Fe Jesucristo enseno. Jesucristo murió por la Verdad. El es el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino mediante El. Muchos cristianos murieron, y aun mueren por defender esa Verdad. Aun en estos tiempos escuchamos de algunos cristianos perdiendo sus vidas por predicar esa Fe. Estos son encarcelados, apedreados, atacados y hasta lo matan por predicar a Jesucristo y Su evangelio. Ese Remanente que aun no ha permitido contaminarse con el mundo y su idealismo. El Evangelio es el mismo de cuando Cristo lo predico. Este no se adapta a los tiempos ni al mundo. Jesucristo enfatizo que la Iglesia vivía en este mundo pero que no pertenecía a él (mundo), por lo tanto iba a tener confrontaciones con él (mundo). Debemos decidir si seguir a Cristo o seguir al mundo; si obedecer a Dios u obedecer al mundo. Es tiempo de decisiones definitivas. No podemos seguir viviendo en dos mundos (creencias), no podemos ser tibios porque seremos vomitados por Dios. El Reino se hace fuerte pero solo los valientes lo van arrebatar. ¿Con quién estas, con Dios o con Satanás? Es así de simple. No puedes estar con los dos. Dios no comparte Su Gloria con NADIE, mucho menos con Satán.  Esta generación eclesiástica teme más al hombre que a Dios, lo cual ha llevado a permitir inmundicias, cosas abominables a Dios, en la congregación de los santos. Permitiendo que leyes del mundo se añadan a la de Dios. La Escritura es clara cuando dice que a Ella no puede añadirse NI UNA TILDE porque eso es anatema a Dios. Lamentablemente la Iglesia está permitiendo cosas mundanas que penetren y dirijan el orden Divino por temor a lo que el hombre le pueda hacer. Jesús enfatizo no temer lo que el hombre pueda hacer, porque es mejor perder la vida que perder el alma. El hombre puede matar el cuerpo pero nunca el alma ni el espíritu de un verdadero cristiano; un cristiano ¡con convicción! Esteban murió en honor por defender la Verdad. El vio los cielos abiertos mientras eras burlado y apedreado por predicar la fe cristiana. Necesitamos más hombres (hombre y mujer) como Esteban que no temen al hombre, sino que honran a Jesucristo y Su evangelio. Hombres que mueren a sí mismos para agradar a Dios en obediencia. El hombre no debe usar ropa de mujer ni la mujer de hombre (Deuteronomio 22:5) dice La Escritura. El mundo (el hombre que no teme a Dios) quiere imponer a la Iglesia, sino es demandada, aceptar sus abominaciones. Algunos, para evitar demandas legales, están aceptando casar el mismo sexo en sus congregaciones. ¡Cuán abominable es este proceder a Dios! pero muchos, por temor a hombre, lo están ejecutando en sus congregaciones. ¿Creen estos que son agradables a Dios? Muchos de estos ministros cristianos se amparan interpretando la parte bíblica que dice que debemos respetar las leyes terrenales. Respetar no quiere decir implementar y añadir al orden de Dios, La Escritura. El mundo actúa y se dirige por las leyes terrenales, pero recordemos que Jesucristo dijo que no somos del mundo, pertenecemos al Reino Celestial, por lo tanto somos regidos por las leyes del Cielo, no de la tierra. Los embajadores respetan las leyes de donde residen, pero son regidos por las leyes de su tierra. Estos son protegidos en la embajada. La Iglesia, cuando obedece las leyes del Reino Celestial, ¡es protegida por Dios!

Iglesia de Jesucristo, es tiempo de regresar a los fundamentos cristianos. El Evangelio es el que te rige. La Escritura es tu guía. Decide obedecer a Dios sin temor a lo que pueda hacerte el hombre. Tú has decidido seguir a Cristo, en ese mismo momento decidiste obedecer La Escritura, La Palabra de Dios. No te deje intimidar por el hombre. Obedece a Dios hasta la muerte, si es necesario. Tú recompensa esta y viene de Dios. No temas, defiende la Fe que has creído, no permita que el temor te haga aceptar lo que no es de Dios. No apruebe otro evangelio fuera de Cristo. Defiende esa Fe, ese Evangelio, La Sana Doctrina y ¡Dios te recompensara!

Friday, March 6, 2015

La prioridad de la iglesia

La plática sobre la tercera persona de la Trinidad ha caducado en las reuniones de los santos. Predicadores y educadores parecen suponer que la iglesia de Jesucristo esta instruida en esta Persona; asumen que TODA la iglesia entiende la doctrina. Penosamente están lejos de la realidad. Todavía existen muchos cristianos que no entienden la doctrina de la Trinidad, y otros no creen en ella. La falta de este conocimiento roba a la Iglesia el beneficio esta Persona ofrece en medio de la congregación, y lo que personalmente significa en la vida del creyente. Juan el Bautista destaco la necesidad de este Poder (Lucas 3:16), y el Maestro acentúo la necesidad de Él para poder cumplir la encomienda (Marcos 16:15). “Y recibiréis poder cuando haya venido SOBRE VOSOTROS el Espíritu Santo…entonces me seréis testigos…” (Hechos 1:8 parafraseado). Los discípulos, después de la partida de Jesús, quedaron confundidos y sentían soledad ya que su Maestro no estaba más con ellos. Se sentían sin dirección, perdidos. Jesús dirigió los últimos tres años de sus vidas. Ellos dependían de las instrucciones de su Maestro. Aunque Jesús quiso independizarlos, ellos se sentían cómodos con su Maestro dirigiéndolos. No fue hasta el día de pentecostés, del cual el Maestro le había hablado, que tuvieron la valentía para salir de sus escondites y predicar el evangelio.

Como los discípulos, previo al pentecostés, están muchos creyentes. Estos, aun creyendo en Jesucristo y Su doctrina, andan cabizbajo; en derrota. Muchos de ellos han perdido la fe y esperanza y están escondidos, encubriendo su fe. Algunos tienen la idea que los milagros y el poder pentecostés fueron solo para los discípulos de aquellos tiempos. Piensan que ese poder solo se activo en ellos con un propósito específico. Estos no asimilan que el mayor problema es su falta o erróneo conocimiento acerca de la Trinidad, y la significancia de la Tercera Persona en su vida. Jesús, en una de sus apariciones, antes de irse al Padre, soplo sobre ellos y dijo: “Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” (Juan 20:21-22). También en Juan 7:38-39 Jesús refiere a Ríos de Agua Viva que iba a ser derramado sobre los que creen. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”  La presencia del Espíritu Santo en la vida del creyente lo llena de valentía y poder, y Su llenura se siente como Ríos de Agua Viva que levanta y da energía para predicar las buenas nuevas de Jesucristo y el Reino Celestial. Un creyente atrevido es un creyente lleno del Espíritu Santo. Pablo fue un creyente atrevido y conquisto imperios. Esto no sucedió hasta que fue lleno del Espíritu Santo. Hechos 9 habla de la conversión de Pablo y como este recibió el Espíritu Santo: 17 Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Trinidad. Él es quien está dirigiendo a la Iglesia de Jesucristo para que esta pueda cumplir la encomienda. El Espíritu Santo es el Consolador, el que revela el corazón del Padre y del Hijo. Jesucristo está sentado a la diestra del Padre abogando, intercediendo por la iglesia ante el Padre, mientras el Espíritu Santo está en la tierra para ayudar la Iglesia a conquistar hasta que Jesús regrese por ella. Sin El la iglesia no podría proceder ni avanzar en el propósito divino. El Espíritu Santo es quien da entendimiento de Las Escrituras. Sin la revelación dado por El la Biblia seria un libro lleno de letras. La Biblia es vida porque el Espíritu la revela. Por eso es que toda blasfemia es perdonada, excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo. El trabajo de la Tercera Persona de la Trinidad no es nada fácil. Estar en medio de un mundo perverso, abominable, incrédulo, despiadado, sin temor de Dios, y a la misma vez dirigir una iglesia dura de cerviz. Innumerable de veces le tomamos a la ligera y le faltamos el respeto. No le tomamos en cuenta para tomar decisiones y rara vez reconocemos sus intervenciones en medio del peligro que acecha.

La prioridad de la Iglesia, especialmente en estos tiempos difíciles, tiempos de confusiones, idealismo, es predicar la Tercera Persona de la Trinidad. Enseñar la importancia del Espíritu Santo y Su ministerio en la tierra y principalmente en la Iglesia es lo esencial. La iglesia, en vez de exhibir otras actividades y hablar de cosas que no edifican debe enfocarse nuevamente y exhibir lo que es el Espíritu Santo para ella. Él es quien revela y habla el corazón del Padre y del Hijo; es el Consolador, el que convence al mundo de arrepentimiento, el que protege, cuida, redarguye, edifica, levanta, anima, previene, da entendimiento de la Biblia, da poder, advierte, fortalece en medio de la vicisitudes y tentaciones. El conoce el corazón del hombre y se lo dejar ver para arrepentimiento y cambio, conoce las debilidades del hombre. El Espíritu Santo es quien reparte los ministerios y los activa. Cuando Jesucristo hablo de Él y se enfatizo en Su llegada es por la significancia de Su presencia en y para la iglesia. Sin embargo la iglesia se ha privado de El usando su propio razonamiento y religiosidad.  Es tiempo dejar que el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad funcioné en y para la iglesia, de la forma ya prevista por el Padre y el Hijo. Cuando esto suceda, entonces veremos la ¡Gloria de Dios! esa gloria que la iglesia ansía ver y sentir en medio de las congregaciones y en las vidas individualmente. Esa gloria que convence de pecado al pecador, llevándolo al arrepentimiento y atrayéndolo a Cristo y a los pastores para que sean discipulados y bautizados. ¿No es ese el sentir de la iglesia de Jesucristo? Entonces concentrémonos y esforcémonos en conocer la Tercera Persona de la Trinidad dejándole trabajar libremente en la iglesia y en el mundo pecador.

Monday, February 16, 2015

Escasez Interna

Juan 20:22
“…Sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo

Los discípulos estaban tristes y asustados después de la muerte de su Maestro. Se escondían con miedo a que por ser seguidores de Jesús, le iban apedrear, atormentar, encarcelar o hasta perder la vida. Su Maestro estaba muerto y ellos se sentían perdidos. Estaban pasando por momentos confusos, emocional y sicológico. Estos habían creído en las palabras de Jesús, su Maestro, quien ellos espera lo iba a libertar de la sujeción romana. En ese momento solo se tenían a cada uno. Ellos se refugiaban en su propio círculo por temor a los judíos. Cuando Jesús resucito se le apareció a los discípulos, pero los encontró escondidos y llenos de temor (Juan 20:19).

Juan 3:1-21 presenta a Jesús y Nicodemo hablando del Reino. Este encuentro, propiciado por Nicodemo, muestra la necesidad interna de un maestro de la ley. Al cual su mucho conocimiento de las Escrituras no le era suficiente para satisfacer su vida espiritual. Su búsqueda de Jesús mostraba su escasez interna. En este encuentro, Jesús aspira hacer entender a Nicodemo que reconocer la autoridad de El, basada en los signos que hace (3:1-3), no es suficiente, sino que es “esencial aceptar a Jesús como el enviado, el revelador del Padre, procedente del mundo de arriba. Para ello es necesario nacer de arriba, de lo alto, de Dios” entendiendo que el nuevo nacimiento es obra del Espíritu Santo. Él es quien convence de pecado. Este relato es una muestra que las muchas letras y conocimiento de La Biblia no te cualifica como cristiano, (Satanás conoce Las Escrituras) mucho menos te dan poder para realizar la encomienda Jesús asigno a la Iglesia. Letra sin unción es solo letras. Los títulos académicos o teológicos no satisfacen ni tienen efectividad si Cristo no está reinando en ese corazón. El vacio interno del hombre no se llena con letras ni conocimientos bíblicos; no todo aquel que dice seguir a Cristo es cristiano sino que “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16-23). También se debe aclarar, que aun dando frutos cristianos, de arrepentimiento, se puede sentir escases interna. Eso significa, la necesidad del soplo del Espíritu Santo.

Al percibir Jesús el estado anímico de los discípulos (Juan 20:19) entendió que necesitaban el soplo del Espíritu Santo para salir de ese estado de ánimo. Con ese estado moral y espiritual no iban a poder realizar la encomienda: “…como el Padre me ha enviado, yo también los envío a ustedes” (Juan 20:21). Los discípulos se sentían perdidos, no sabían qué hacer puesto que anduvieron con su Maestro por un periodo de tres anos. Ahora le habían quitado su Maestro. Pero la aparición de Jesús les dio alegría y fortaleza. Su resurrección los convenció que el Evangelio y el Reino El les predico era cierto y real. Esa convicción y el soplo del espíritu Santo en sus vidas los preparo para salir como “ovejas al matadero.”

Muchos de los que se atribuyen ser cristianos caminan sin convicción y sin el soplo. Les hace falta el soplo del Espíritu para entregar, sin condición ni dudas, su corazón a Cristo. Conocen de Jesús pero no le han hecho Rey y Señor de sus vidas. Varios de estos han escuchado de Jesús por sus padres, abuelos o algún otro familiar. Cuando se le pregunta si conocen de Jesús su respuesta es “nosotros vamos a la iglesia como familia.” Existen sinnúmero de estos asistiendo a la iglesia por años, sin haberle entregado su corazón a Cristo. Algunos están envueltos en actividades eclesiásticas y raramente peca, pero no lo hace por amor y reverencia, sino por miedo o temor. Estos, sin notarlo, gozan de escasez interna. Sus vidas son címbalos resonantes ya que no tienen a Cristo como Señor y Salvador y por lo tanto no han recibido el soplo del Espíritu Santo.

Los discípulos estaban paralizados. Tenían muchas dudas ya que su Maestro había muerto y no estaban seguro si lo enseñado por El era cierto. De la misma manera existen muchos en este siglo,  aunque siguen a Cristo tienen dudas en algunas de Sus enseñanzas. Solo el Espíritu Santo puede dar convencimiento de lo escrito en La Biblia. Algunos de estos no hablan públicamente porque son ‘maestros o interpretes de la ley’ y sería vergonzoso, para estos, venir como Nicodemo hablar con Jesús. Estos prefieren continuar viviendo en escasez interna antes que doblegarse y dar a conocer su insuficiencia espiritual. El Espíritu Santo anhela que seas soplado de Él. El desea revelarte las verdades del cielo y que tengas una relación personal con tu Salvador. Cuando esto suceda, la escasez interna desaparecerá y será reemplazado por verdadero gozo, alegría, paz y fortaleza para continuar ejerciendo tu trabajo ministerial. Esta vez, lo ejercerá con unción porque el soplo del Espíritu Santo te guía. Ya no andas en tu propia fuerza, sino en la fuerza del Espíritu Santo.  ¡Qué alegría es esa!

Si tienes escasez espiritual, ve donde aquel que puede desaparecerla con solo un soplo. Nicodemo se arriesgo y busco al Maestro, cuanto más tú debes arriesgarte a buscarle para que El te sople y recibas el Espíritu Santo. Búscale en la intimidad de la noche y veras Su luz brillar sobre ti, cubriéndote y llenándote para que no escasez mas.

Pero… todavía te falta el pentecostés…

                                           

Saturday, February 7, 2015

Poder Pentecostés

El poder pentecostés no es solo una experiencia interior. Hechos 2 muestra ese poder activo para la proclamación de las grandezas de Dios. El Pedro impulsivo, bajo el poder del pentecostés, es usado con unción y poder para predicar a Jesús de Nazaret a los presentes; el Cristo rechazado por los Suyos. Este pudo haber sido apedreado, como Esteban, pero el poder pentecostés en el le quito miedos y temores. Jesucristo fue muy claro y especifico cuando refirió el poder del Espíritu Santo en la vida del cristiano: “Ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo; el vendrá sobre ustedes para que sean mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los extremos de la tierra” (Hechos 1:8 LBLA).  La primera comunidad cristiana entendía este concepto, ¿por que la iglesia de estos tiempos lo pasa por alto? Jesús prometió que cosas más grandes que las que El y Juan el Bautista hicieron, ocurrirían por medio de Su iglesia.  El dijo que Su iglesia seria bautizada, no solo con agua sino con Espíritu Santo (Hechos 1:5), y enfatizo que era necesario esperar esa promesa antes de empezar el ministerio. El ministerio sin poder pentecostés es un ministerio apagado, puesto por hombre. En esto se nota la diferencia entre ministerios extintos y ministerios triunfantes. Los discípulos de Jesús anhelaban el restablecimiento del reino de Israel. Ellos deseaban que fuera ya. Estos aun no entendían lo que el Maestro le hablaba mientras estuvo con ellos. Solo después que la promesa se activo en ellos, el día de pentecostés, pudieron empezar a entender la magnitud  del Reino que Jesús hablaba.
Desear el ministerio no es malo. El problema surge cuando no se espera el “día de pentecostés” para emprender. “…No salgan de Jerusalén; esperen la promesa que les hice de parte del Padre; porque Juan bautizo con agua, pero ustedes serán bautizados con Espíritu Santo dentro de pocos días” (Hechos 1:4-5 LBLA).  Saúl fue revestido de poder de Dios para reinar en Su pueblo, pero cuando ese poder le fue quitado, la ruina y muerte se apodero de él. Desde ese momento, un espíritu malo le atormentaba. El espíritu de Dios se apoderaba de Saúl cuando era necesario, ya que no era permanente sino temporal en el.  Contrario a David que el espíritu divino era de carácter permanente. “El espíritu divino entra en David, lo mismo que en Saúl (1 Sm 10: 6.10; 11.6); sin embargo, la indicación temporal a partir de aquel día parece señalar el carácter permanente, y no ocasional, de la permanencia de este espíritu de Dios en David” (comentario bíblico LBLA). Cuando el Espíritu de Dios se apodera del hombre, este puede hacer cosas para el Reino porque Dios está con él. 1 Samuel 10:6-7 revela esta verdad: “entonces se apoderara de ti el espíritu del Señor, profetizaras con ellos y te transformará en otro hombre. Cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te parezca bien porque Dios estará contigo.” Como el versículo lo expresa, habrán señales de parte de Dios, las cual El revelara, antes de iniciar el ministerio. Estas señales servirán de confirmación. Penosamente, muchos no esperan la confirmación y luego preguntan a Dios porque El no los respalda.
Varias veces confundimos el poder pentecostés con la presencia de Dios en nuestra vida. El poder pentecostés simula lo que vivió Saúl y David para ejercer el trabajo de Dios.  La presencia de Dios, mediante el Espíritu Santo siempre está con la iglesia, pero el poder pentecostés se activa cuando se necesita para cumplir una encomienda específica de Dios. Ejemplo de esto es cuando Jesús dijo que si nosotros (la iglesia) no hablaba, las piedras lo harían (Lucas 19:40), porque no es de nosotros sino de Dios el poder pentecostés.  Este conocimiento ayuda a mantener la humildad del que Dios usa. Así este no se enaltece creyendo que es de él la unción. Cuando se discierne erróneamente, muchos abusan de ese poder. Provocando que muchos le sigan y veneren, convirtiéndose en piedra de tropiezo para los que le siguen. Lamentablemente, ya no es el poder divino que los abriga sino un espíritu del mal, que podría ser enviado por Dios, “el espíritu del Señor se retiró de Saúl, y un mal espíritu, enviado por el Señor, se apodero de él” (1 Samuel 16:14).
Los discípulos tuvieron que esperar el tiempo de Dios, el día de pentecostés, para ejecutar el ministerio encomendado por Jesucristo.  Se puede deducir el entusiasmo que había en ellos para hablar de lo que fueron testigos. Pero tuvieron que esperar el tiempo determinado, después del pentecostés, para manifestarse. El Espíritu Santo ha repartido a la iglesia dones espirituales, talentos, ministerios. Igual que los discípulos, muchos están emocionados por iniciar lo que se le impartió. Es necesario esperar el tiempo establecido por Dios para activar ese ministerio. Este se revelara con señales y prodigios porque el poder pentecostés se manifestara. No se debe desesperar ni desmayar cuando  nada se ve a la vista física. Todo tiene su tiempo debajo del sol, y Dios nunca se tarda. Esperemos pacientemente a Jehová, en obediencia, y veremos el poder pentecostés activado en nosotros. Entonces seremos gloria para El ya que estaremos en Su tiempo!



Monday, February 2, 2015

Jesucristo Entiende Tu Sufrir

45 Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Mateo 27:45-46(LBLA)

La Biblia documenta que habría mucho sufrimiento en la tierra debido al pecado. Desde la caída del hombre, la tierra, junto con él, fue sentenciada por Dios. Como el sol sale para todos, de igual manera el padecimiento terrenal afecta a todos. Desde el pecado de Adam, la tierra suspira su restauración. Esto no acontecerá hasta que el Creador destruya, por completo, la Maldad. Mientras esto sucede, el dolor y sufrimiento terrenal no cesara. Nuestro Señor Jesucristo aun siendo inocente, sufrió la sentencia terrenal. El experimento todo padecimiento la tierra brinda, por lo cual no es ajeno al sufrir del hombre. El vivió en su propio cuerpo, alma y espíritu la ira del hombre y tristeza terrenal, hasta la muerte en la cruz.  Pero si tendríamos la oportunidad de preguntarle, afirmaría que lo más tormentoso que vivió fue el abandono de Su Padre: “Eli, Eli, ¿Lema Sabactani?”
El rey David, por un momento, sintió este abandono cuando peco. El Salmo 51 expresa la desesperación de él rogando al Padre que no lo abandonara ni le quitara Su Santo Espíritu, “no me eches de tu presencia y no quites de mi tu santo Espíritu” (v. 11 LBLA). El rey Saúl sintió y vivió la diferencia de cuando Dios estaba con él y cuando lo abandono. Cuando el Padre abandona, solo la muerte continúa. La desobediencia y pecado tienen sus repercusiones. Tanto David con su pecado y Saúl en su desobediencia experimentaron el abandono del Padre. La diferencia entre estos dos fue el arrepentimiento.  Uno fue genuino, el otro manipulador.
    Existen momentos donde nos sentimos desechado o abandonado por el Padre. Donde la oscuridad y tinieblas abrazan. Momentos donde nada ni nadie ministran el alma. La escases espiritual predomina y el deseo de muerte física gobierna. Nada motiva ni levanta. La soledad agobia y la tristeza es desbordante. En momentos como estos muchos abandonan la fe, otros regresan al mundo, pero otros claman al Padre. Lo que diferencia a estos es el nivel de relación personal tienen con el Maestro y el conocimiento de La Palabra de Dios en su vida.  Es de suma importancia escudriñar Las Escrituras para conocer al Padre y saber que no estamos solo. Jesús dejo al Espíritu Santo para nuestra ayuda espiritual. Jesucristo entiende el sufrir del hombre y advirtió que íbamos a tener padecimientos, pero que El ya había vencido, solo tenemos que permanecer en El. El mundo NUNCA tendrá la solución a los padecimientos terrenales. Este solo ofrece felicidad momentánea, ficticia personificada por el enemigo de Dios para engañar al hombre.  Si es pecado lo que abruma, arrepiéntete de corazón, recuerda que abogado tenemos ante el Padre, Jesucristo Hijo. Si es la desilusión de la vida, La Biblia está repleta de promesas para los que esperan en Jehová. Si estás en pruebas espirituales, imita a Jesucristo y clama al Padre diciendo: “Eli, Eli, ¿Lema Sabactani?”

En momentos de tormenta corre al que entiende tu sufrir. Los de la fe te podrán juzgar de débil o criticar tu fe. Pero hay uno que nunca jamás te hará sentir mal ni te rechazara. El conoce el dolor y jamás te daría sal y limón sino ungüento para que sanes y restaures.
JESÚS NO TE JUZGARA, EL ENTIENDE TU PADECER.

Saturday, January 31, 2015

Destino Marcado

Unción de Saúl (1 Samuel capítulos 9 y 10)

Los pensamientos de Dios, ¿Quién los conocerá? El nos asegura que tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros (Jeremías 29:11). Isaías 55:9 denuncia que los pensamientos y caminos de Dios son mucho más alto y profundo que los vuestros. Aun así cuestionamos los acontecimientos que ocurren en nuestra vida. Cuestionar los sucesos es una indicación de falta de conocimiento de Dios y falta de fe en Su Palabra. Sea la situación que se esté viviendo, se debe creer que con Dios NUNCA perdemos; en obedecerle no hay perdida! Cuando el tiempo marcado-para que Su Poder se revele y manifieste- nada lo detendrá. La Biblia contiene innumerables historias que confirman este hecho. La historia de Saúl y como este, siendo “un benjaminita, de la más pequeña de las tribus de Israel, y mi familia es la menor de todas las familias de la tribu de Benjamín…” (1 Samuel 9:21) fue rey. Lo que Saúl tenia mas alejado de su coexistir, era ser rey del ¡Pueblo de Dios! pero cuando llego el tiempo marcado para su vida, “…Dios le transformo el corazón” (1 Samuel 10:9).
El encuentro de Samuel y Saúl fue orquestrado por Dios. Mientras Saúl pensaba que solo estaba en una encomienda de su padre (buscando las burras perdidas) Dios tenía otros planes para él. El hombre en su humanidad, le dificulta percibir lo espiritual o esperar en lo divino. Este está programado para ‘gratificación inmediata’ lo cual se opone a la espera. Muchos dicen: “La espera desespera” pero el que practica esta virtud es hombre sabio y lleno de dominio propio. Las bendiciones celestiales se incrementan cuando esperamos en Dios, en Sus caminos y pensamientos. Él se agrada de aquellos que esperan en El y derrama Gracia y Poder. Mientras Saúl se definía como un simple benjaminita, Dios lo había marcado para ser  el primer rey de Su pueblo. Saúl declaraba ser “pequeño” y “menor” pero para Dios era ¡UN REY!
El destino de cada persona esta marcado en los cielos. Los días de vida de cada individuo fue señalado antes de la creación del mundo. La Biblia comenta que nadie puede añadirse estatura o vida: “Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo? ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?” (Mateo 6:27). Dios desea que andemos en Su Paz. El entiende que el hombre no tiene la capacidad de estar en paz debido a su propio razonamiento y debilidad humana.  Jesucristo dijo “mi paz os dejo, mi paz os doy…” (Juan 14:27). Fuera de Dios no existe la paz. La ansiedad no añade día de vida, al contrario, ni resuelve las vicisitudes. Las cosas serán y sucederán al tiempo marcado por Dios, no antes ni después. Saúl y Samuel tuvieron su encuentro cuando Dios lo dispuso. Samuel ungió a Saúl “y derramo el aceite sobre la cabeza de” el “y lo beso diciendo: en verdad el Señor te unge como jefe de su heredad” (1 Samuel 10:1).
En el libro de Dios cada persona tiene una razón de ser. Todos fuimos creados con un plan divino. Muchos entorpecemos el tiempo de ese propósito cuando la desesperación toma control y actuamos fuera del orden de Dios, pero el propósito se cumplirá según el dictamen de Dios. Algunos ejemplos de hombres de la Biblia usados por Dios: Moisés, Jonás, Oseas, jeremías, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, fueron instrumentos de Dios para realizar proyectos de Dios. Sus destinos estaban marcados para realizar y hacer cumplir la orden del Altísimo. Cada uno de esos hombres, elegidos y determinados con designios específicos, partió con Dios. Jesucristo partió de la tierra para seguir reinando con el Padre desde los cielos. De la misma manera que Dios marco esos hombres con destinos determinados para Su Reino, nosotros que vivimos también tenemos marcado un destino especifico para continuar la misión de Dios para Su Reino.
No estemos inquietos, esperemos en obediencia. Nuestro destino ha sido marcado por Dios. Él es quien te define, no es el hombre ni como tú te percibes. Del mismo modo que Saúl, Dios te mira como alguien significativo para utilizar en Su proyecto en la tierra. Eres una pieza importante del crucigrama de Dios, mantente a la perspectiva de lo que El va a realizar mediante tu vida.




Monday, January 26, 2015

La UNCION en Tierra Extraña

(1 Samuel 5)
“Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod.
Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.
Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar.
Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente.
Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy.
Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.”

1 Samuel 5 relata la captura del Arca de Dios por los Filisteos. En el Antiguo Testamento Dios había elegido como morada Suya al pueblo de Israel. Lo que indicaba que no existía otra nación que tuviera la UNCION en su territorio. El Arca de Dios era el símbolo de la Presencia de Dios en medio del pueblo. Entre las Tribus de Israel, Dios eligió la tribu de Levi para el servicio directo de Él y todo lo que simbolizaba El (Tabernáculo, Templo, Arca, etc.); los Levitas tenían a cargo el ministerio del sacerdocio. Incluso, si otra tribu intentaba tocar lo “santo” era castigado por Dios. Dentro de los Levitas había rangos de ministración. Si alguien hacia el trabajo del otro, o fuera del tiempo asignado por Dios, este era castigado. Los hijos de Aarón fueron consumidos por presentar fuego extraño al altar de Dios: Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. 2 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová” (Levíticos 10:1-2). 1 Samuel también relata un suceso donde la gente fue castigada solo por acercarse y mirar al Arca: “Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad” (6:19). En el Antiguo Testamento Existen varios sucesos donde Jehová Dios castigaba por la violación del orden sacerdotal establecido por El. La historia del Rey Uzias en 2 Crónicas 26, es un relato triste de orgullo y desobediencia. Este se enalteció y termino muriendo solo y con lepra. Pensó que por ser Rey podía violar el orden de Dios,  Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes.18 Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.19 Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso.20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herid21 Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová…”(16-21).
        Dios es el mismo de ayer. El no ha cambiado su santidad ni orden sacerdotal. Aunque no lo vemos actuar de la forma que en el Antiguo Testamento, no indica que El haya cambiado lo establecido. Jesucristo vino a cumplir lo establecido por Su Padre. Todo aquel que recibe a Jesucristo como Rey y Señor se convierte, por adopción, en un sacerdote de Él: “…Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios…” (Apocalipsis 1:5-6). En el Nuevo Pacto, la Iglesia es la que lleva Su Gloria y ministra Su Amor y Gracia a los gentiles. 1 Pedro enuncia: “Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios…” (2:9-10). La iglesia de Jesucristo esta designada, en este tiempo, hacer el papel sacerdotal implementado desde los tiempos antiguos. Esta debe asegurarse que el Altar de Dios y Sus utensilios no son mal utilizados ni administrados. Penosamente, igual que en el AT, algunos hacen mal administración de lo “santo” de Dios.
Aparte del Altar, donde ministran personas en pecado, abusando de la Gracia de Dios, la Santa Cena y el Aceite de Unción son algunas de las cosas mal utilizadas por la iglesia. El apóstol Pablo, en 1 Corintios 11, expresa su furor por aquellos que hacen uso indigno de la Cena del Señor, “Por tanto, cuando os reunís, esto ya no es comer la cena del Señor, 21 porque al comer, cada uno toma primero su propia cena; y uno pasa hambre y otro se embriaga. 22 ¿Qué? ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios y avergonzáis a los que nada tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabaré” (20-22 LBLA). En los versículos 11-30, el apóstol hace hincapié advirtiendo y declarando las consecuencias de tomar la Cena indignamente: “De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa.29 Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. 30 Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen…” (11:27-30).
Con relación al Aceite de la Unción esto es lo que dice Jehová Dios: “Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra de perfumador; será aceite de santa unción. 26 Y con él ungirás la tienda de reunión y el arca del testimonio, 27 la mesa y todos sus utensilios, el candelabro y sus utensilios, el altar del incienso, 28 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la pila y su base. 29 Los consagrarás y serán santísimos; todo aquello que los toque será santificado. 30 Y ungirás a Aarón y a sus hijos y los consagrarás para que me sirvan como sacerdotes. 31 Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Este será aceite de santa unción para mí por todas vuestras generaciones32 “No se derramará sobre nadie, ni haréis otro igual en las mismas proporciones; santo es, y santo será para vosotros. 33 “Cualquiera que haga otro semejante, o el que ponga de él sobre un laico, será cortado de entre su pueblo.” Con toda esta explicación bíblica, aun observamos ministros ungiendo gentiles y sus casas. Cuando lo ‘santo’ es usado en cosas no santas, conlleva a enfermedades (lepras, tumores, etc.) y otras maldiciones. El Aceite es para uso sacerdotal en la ministración de la casa de Dios. Se usa para la unción de los enfermos (Santiago 5:14; Marcos 6:13); para ungir a uno elegido para el ministerio (1 Samuel 16:13); para separar un instrumento para el servicio de Dios. “En la Unción, el aceite trae la dimensión de muerte y resurrección.” El Aceite es símbolo de la presencia del Espíritu Santo. Entonces, ¿cómo es que se usa deliberadamente? Ministros falta de entendimiento y sabiduría causan estragos, tribulaciones y hasta la muerte cuando utilizan lo de Dios en cosas no santa.
Al que le falte conocimiento y sabiduría, pídale a Dios que se la dé. No debemos andar ejecutando todas las practicas vemos en otros ministerios. Si sientes duda, pide al Espíritu Santo discernimiento, no hagas las cosas porque ves a otros haciéndolas o por costumbre. Dios es el mismo de ayer y para siempre, El no ha cambiado lo que prescribió y dicto en la antigüedad. Solo en Cristo somos justificados y tenemos Su Gracia y Misericordia. El que no está en Cristo, está a merced de la ira y justicia de Dios.

El Altar, la Santa Cena y el Aceite de la Unción deben respetarse y no usarse indignamente, a la ligera.