Friday, June 9, 2017

Dios Habla Tu Cultura

Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré” (Génesis 22:1 LBLA).

¿Sacrificio humano? ¿Dios? ¿Pero Dios es amor? La idea de un Dios de amor que pide sacrificio humano es incomprensible a la mente humana. Estas dos no se relacionan. Tanto creyentes como no creyentes se aterrorizan a la idea. Para los creyentes, Dios estaba probando la fe de Abraham, pero, ¿porque sacrificio humano, su hijo? Los no creyente usan este pasaje para descreditar la Biblia como infalible, y a Dios como no existente. Estos últimos consideran la Biblia otro libro más; historias de novela. Para ellos la idea de un Dios de amor requiriendo sacrificio de sangre humana es insensato, inconcebible. Pero, ¿qué tal si esto no es lo que Dios pide Abraham? ¿Podríamos deducir que Dios solo estaba hablando el lenguaje de esa época, el lenguaje de Abraham?

Considerando las épocas y su cultura, observamos que cada época forma o genera su propia erudición. La época de la Depresión (1929) es diferente a la de los 60s. En la era de Vietnam los jóvenes pensaban diferente a la de los 60s y 70s, y así sucesivamente. Los padres de los 80s tienen problemas comunicándose con los hijos del 2000. Uno de los problemas mayores entre las relaciones humanas es la falta de sensibilidad cultural. La comunicación es afectada por esta insensibilidad. La falta de entendimiento cultural esta impidiendo la comunicación efectiva. Por esta escasez, las naciones se pelean entre sí, ya que no se entienden culturalmente. Estas barreras culturales provocan desacuerdos, malos entendidos, pero no solo en el idioma sino también en lo que es aceptable. Las regulaciones, los valores, y otras ideas humanitarias fundamentales cambian su efecto y sentido al pasar los tiempos. Debido a esto, se han escrito varios panfletos y libros en el manejo de la comunicación.
Existe la creencia que lo cultural solo tiene que ver con las nacionalidades o países de origen. Dentro de una nación puede existir varias culturas. Las épocas traen consigo nuevas ideas, creencias, principios, valores, y muchas veces dialectos, formando nuevas culturas. En la torre de Babel surgieron las lenguas, lo cual llevo a las personas a formar nuevas culturas (países, naciones, etc.). Dicen por ahí que ‘cada cabeza es un mundo,’ por lo tanto se debe tener sensibilidad humana y cultural para la comunicación si deseamos ser entendidos al comunicarnos. Si Dios tuviera que dirigirse al hombre de acuerdo a su generación/época, tendría que hablar muchas culturas para poder ser entendido.

La generación 2000, es una generación que se comunica con y por la tecnología. Su lenguaje es tecnológico, y han creado idiomas y dialectos que para las personas no tecnológica le he difícil entender. Con esto creando barreras de comunicación en todas las áreas, familiares, sociales, etc. y para Dios comunicarse con ellos usa su lenguaje. Dios desea ser entendido por todos, por lo tanto, usara todo tipo de recursos necesario para llevar el mensaje, pero no solo llevar Su mensaje, sino que este se entienda. También la música cristiana ha ido evolucionando con los tiempos. Algunos no aceptan esa evolución, mientras que otros la aprueban, aun tocándolas en sus congregaciones y asambleas santas, ya que con ella pueden atraer a una nueva generación cultural que necesita ser rescatada para Cristo.

En la época de Abraham existían muchos dioses. También existía el sacrificio humano como máxima prueba de servicio y honor al dios que se servía. Ese tipo de sacrifico era algo normal en la época y cultura de Abraham. Dios lo llamo de Ur de los Caldeos, una ciudad pagana, con muchos dioses. Quizás por eso Abraham no se aterrorizo ni espanto cuando Dios le pidió el sacrificio. Seguramente su descontento surgió, no del pedido sino de la promesa dada, y que ahora se veía perdida con el sacrificio de Isaac. La Biblia relata que por la fe se constituyó Abram amigo de Dios (Santiago 2:23; Isaías 41:8; leer Hechos 11 para referencia). Este obedeció ciegamente, sin preguntas. Abraham no se pasmó ante el pedido que Dios le hizo, porque el entendía que era la forma de mostrar, al Dios que se servía (según su cultura actual) el máximo sacrificio y honor. Con la respuesta de Dios a la obediencia de Abraham, este llego a conocer un Dios diferente a los que el antes servía, y que los de su cultura continuaban sirviendo. ¡Esta era el verdadero Dios; el Dios Todopoderoso; Dios de Amor!

Dios habla nuestra cultura. Él nos conoce enteramente. Por lo tanto, no tenemos que imitar a otros. El desea encontrarse con cada uno de nosotros en el lugar que estamos, y Él se encargara de llevarnos a donde Él quiere que estemos. Solo seamos obedientes y tengamos fe en El. No debemos perjurar ni juzgar otras nacionalidades y culturas, solo aceptarlas y amarlas. Dios es amor, y siempre nos buscara, así como hizo con Abraham, para que tengamos un encuentro y desarrollemos una relación íntima con El. 

Monday, May 22, 2017

Elegido no Ungido

“…No son los nacidos por generación natural los verdaderos hijos de Dios, sino los nacidos en virtud de la promesa; esos son la verdadera descendencia” (Romanos 9: 8 LBLA).

El misterio de la elección, unos de los misterios de Dios. El apóstol Pablo describe que “no todos los que descienden de Israel son verdaderos israelitas, ni los que descienden de Abrahán son todos hijos suyos, pues dice la Escritura: Isaac continuará tu descendencia” (Romanos 9:6-7). Ismael fue el primogénito de Abraham, pero no fue el hijo de la promesa. La elección de la descendencia venia por Sarah, a esta se dio la promesa de la descendencia. Isaac fue el primogénito entre Sarah y Abraham. Los designios de Dios deben respetarse, no cuestionarse. El ¿por qué El diseña cosas que no es entendible a la mente humana? Siempre existe una razón. El revela a quien El desea revelar. David era el menor entre los hijos de Jesé, pero fue el elegido para ser rey en Israel, no fueron sus “hermosos” hermanos. Saúl fue ungido como rey de Israel, pero no era el elegido de Dios, por consiguiente, leemos su trayectoria y fracasos. Jacob era el menor de los mellizos; el Engañador, pero fue él y no Esaú el elegido para continuar el orden de Dios. José fue otro ejemplo de elección.

En esta época existen muchos ministerios familiares. Las congregaciones gobernadas por miembros de familia; ministerios por herencia. Pastores ungiendo hijos, nietos, yernos. Estos carecen de discernimiento divino para elección. Eligen por familiaridad y transacciones, no por inspiración Divina. La Iglesia de este tiempo no se compara a la “Senda Antigua.” Cada día observamos cómo se cumple las Palabras de Jesús cuando decía que muchos vendrían a Él describiendo las grandes conquistas ministeriales que obtuvieron, mientras Él le decía “no os conozco” (Mateo 7:22-23). Ministerios plantados, luego cerrados porque no pueden llevar la carga del ministerio. La Palabra de Dios dice que “a quien llama, El respalda.” Entonces ¿por qué muchos abandonan la carga? A lo mejor porque no era de Dios. El Mundo está como esta, porque la Iglesia esta como esta, careciendo de Cristo. Está envuelta en cosas de la tierra y actuando como esta. Gracias a Dios por los fieles; ese remanente que no ha doblado rodillas al Mundo, sus organizaciones y atracciones. Es tiempo que los pastores elegido de Dios hagan el trabajo Divino, emparejándose con Dios; regresando a la Senda Antigua y sus valores cristianos. Esta escrito que en los últimos tiempos Dios separara el trigo (pastores elegidos por Dios) de la cizaña (pastores falsos), y por sus frutos se conocerán.

El versículo tema (Romanos 9:8) claramente enfatiza que no siempre son los nacidos por sangre los elegidos por Dios. Los discípulos de Jesús no fueron sus hermanos ni primos, etc. Jesús actuaba y elegía mientras el Padre lo dirigía (Juan 5:19). También el libro de Hechos muestra como los discípulos elegían los ministros (Hechos 1:12-26). Existen suficientes referencias bíblicas que ayudan entender qué se debe hacer antes de ungir alguien para el ministerio. No se debe actuar a la ligera para lo de Dios. Muchos son ungidos, pero no elegidos. El hombre elige por lo que mira, Dios elige con propósito de Reino. Dios conoce el corazón del hombre. Algunos Le buscan por transacción no relación, y aunque dicen amarle no se sujetan a Él. El Padre busca hombres y mujeres que lo adoren en espíritu y verdad, hombres que no se contaminen ni hagan alianza con el Mundo pero que Le obedezcan en contra de sí mismos (propios deseos personales/carnales).
Todavía hay tiempo para darle un giro a ese ministerio; a tu casa. Busca la presencia de Dios para que te ayude poner orden de elección en el ministerio (congregación, hogar, etc.). Déjate guiar por el Espíritu y elige según Él te indique, aunque no entiendas, solo obedece y Dios se glorificara. Cuando un ministerio es gobernado por elección Divina, se acentúa su diferencia por las grandes manifestaciones divinas programadas por el Espíritu Santo: Salvación, sanidad, frutos espirituales activo, son algunos de la esencia del ministerio.


Dios desea revelarse en cada persona, casa, ministerio, pero debe haber un orden de elección Divina.

Saturday, April 22, 2017

Una Cita con Dios

Éxodos 19:9-11
“9 Y el Señor dijo a Moisés: He aquí, vendré a ti en una densa nube, para que el pueblo oiga cuando yo hable contigo y también te crean para siempre. Entonces Moisés comunicó al pueblo las palabras del Señor. 10 El Señor dijo también a Moisés: Ve al pueblo y conságralos hoy y mañana, y que laven sus vestidos; 11 y que estén preparados para el tercer día, porque al tercer día el Señor descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.

¿Has considerado la posibilidad que Dios desea una cita contigo? Para muchas personas es una locura sentarse en un restaurante en una cita con Jesús. La costumbre de lo físico hace difícil entender lo espiritual. La realidad es que nuestro Salvador y Rey desea citas con cada uno de sus creyentes. El desea conversar, a solas; íntimamente, con nosotros. Cada creyente está cargando su propia cruz. Esa cruz no se comunica con otros creyentes porque puede envolver informaciones de muy poco placer al oído humano, y solo los oídos de Jesús pueden escuchar sin juzgar ni señalar.

Cada creyente debe sacar el tiempo, a solas, en privado, para hablar y escuchar a Dios. Es triste pensar que algunos creyentes no creen que Dios pueda hablar con el hombre. Consideran que esto solo sucedía en el Antiguo Testamento. Leemos en las Sagradas Escrituras, Hebreos 13:8, que “Dios es el mismo Ayer, Hoy...” pero parece que no creemos esto, o puede ser que no lo podemos procesar por la Excelsitud de Dios. La realidad es que Jesús, Dios Padre y el Espíritu Santo desean tener intimidad con cada creyente, y esto no solo en lo espiritual pero también en lo natural. Job dijo “de oídas te había oído pero ahora mis ojos te ven” (Job 42:5).  ¿Por qué no de aceptar que si podemos entablar una conversación con nuestro creador? Esto abriría tantas puertas espirituales y conduciría a establecer una intima relación con nuestro Padre Celestial y con aquel que permitió que el Velo que separaba esa comunicación se rompiera, ¡Jesucristo Hijo!

Dios Padre dijo a Su pueblo Israel “pruébame en esto y abriré las puertas de los cielos…” Malaquías 3:10. Este versículo se usa mucho para los diezmos, pero en realidad el Padre desea que también lo probemos en otras áreas, como en la comunicación y en relación personal con El. Dios habla “hoy” y seguirá hablando “siempre” no te pierdas ese privilegio de los hijos de Dios, y si eres hijo entonces puedes establecer esa íntima relación con tu Padre Celestial.  Él lo desea, pero la pregunta es, ¿lo deseas tú?

Eliges el lugar, la hora, y el tiempo. Puede ser cada mañana, tarde, noche, de madrugada. Lo importante es elegir un espacio separado para ese encuentro. Esto puede ser tu oficina, el patio, el closet, el parque, donde tú desees, y ahí Dios se encontrara contigo. Pueda ser que con el tiempo de ese encuentro o cita, el Padre, como hizo con Moisés (Éxodos 10:19), empiece a decirte donde y como desea se reúnan. Qué hermoso seria escuchar al Padre, a Jesús o al Espíritu Santo decir “hoy deseo reunirme contigo en…” ¡que privilegio tenemos los hijos del Reino Celestial!


Hoy te reto a que haga una cita con tu Padre Celestial…te aseguro ¡No quedaras defraudado!

Monday, January 2, 2017

Discerniendo La Tormenta

“Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma” (Marcos 4:39 v. LBLA).

“Y el SEÑOR desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse” (Jonás 1:4 v. LBLA).

1 Juan 4 exhorta escudriñar los espíritus. Este capítulo del Nuevo Testamento no debe leerse a la ligera. Enfatiza el Espíritu de Dios y el espíritu del anticristo y como identificarlo. “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (v.1). Es de buen sabio recordar la Creación, como Dios la hizo perfecta y como satanás se infiltro ocasionando confusión. Este engendro duda, causando que Eva desobedeciera; esta luego incito Adam a desobedecer, así provocando la ira de Dios y la salida del Huerto del Edén.
Desde el principio de los tiempos podemos leer que todo lo que Dios hace satanás desea destruir. Este frecuentemente usa el medio de la confusión (se ve real pero no es). Imitando lo de Dios y creando lo falso. Este imita de forma fraudulenta, haciendo creer que es real y valorable, para confundir al hombre. Sin discernimiento de espíritus, fácilmente se toma lo falso como si fuera real. Muchos entienden este concepto ya que algunos han sido engañados comprando lo falso que parecía real. Pero solo después de la inversión se dieron cuenta que habían sido engañados. De igual manera se presenta satanás y sus demonios. Aun en las reuniones santas se infiltran provocando discusiones, disensiones y hasta divisiones. Esta última es la meta de satanás, desunir al Cuerpo de Cristo para que se debilite y poderlo atacar y vencer. El que tenga oídos oiga lo que el Espíritu habla en este capítulo de 1 Juan 4.
            Las tormentas espirituales entristecen el Alma y debilitan el espíritu del hombre. Unas vienen para destruir y otras para construir. Los versículos que hacen referencia a esta escritura (Marcos 4:39 y Jonás 1:4) muestran dos tipos de tormentas. Una desatada por satanás (Mr 4:39) y la otra enviada por Dios (Jonás 1:4). Satanás deseaba incitar miedo, temor, duda, mientras que Dios deseaba que Jonás regresara e hiciera lo que Él le encomendó. Dios desea entrarnos en Su obediencia así recibiendo sus bendiciones. La tormenta satánica se reprende en el nombre de Jesús y esta “calla y enmudece.” La tormenta Divina no se puede reprender porque viene de Dios. por lo tanto, es de suma importancia discernir las tormentas de la vida; esas que nos llegan desprevenidos. A veces las decisiones que tomamos traen consecuencias negativas, pero estas no son desprevenidas ya que tomamos parte en ella. Aquellas que suceden sin involucrarnos, debemos orar para discernirlas. Jonás tomo una decisión equivocada, tuvo consecuencias y solo tuvo que pedir perdón y enderezar sus pasos al orden de Dios. Los discípulos tuvieron que acudir al Maestro ya que no podían controlar la barca en su propio conocimiento y fuerza. Debemos recordar que la mayoría de estos eran pescadores y se deduce que habían experimentado varias tormentas de mar. Esta era diferente. Tuvieron que acudir a Jesús. Solo Jesús entendía que era una tormenta “contraria” por lo que reprendió y ordeno.
            Cuando lleguen tormentas a nuestra vida, debemos buscar la dirección de Dios y esperar que el Espíritu Santo ministre, ayudándonos a discernir si pedir perdón o reprender y ordenar. No reprendamos a la ligera. Muchos todo lo reprenden, en especial cuando esto le causa tristeza, miedo, angustia. Nuestro Señor desea que lo involucramos en todo nuestro sentir, con esto actuando de forma Divina, ya que somos guiados por el Espíritu Santo. Muchas veces satanás desea detener victorias en nuestro caminar con Cristo. Cuando tormentas satánicas se levantan, es importante conocer el porqué de esas tormentas. Marcos 5 muestra que después de la tormenta, ellos pasaron al otro lado y llegaron a una ciudad de Decápolis, donde estaba el gadareno endemoniado que le salió al encuentro. Recordemos como este fue libre y regreso (por orden de Jesús) a evangelizar su familia y país. Leyendo el pasaje, entendemos que este hombre estaba bien atado por satanás, y “moraba en los sepulcros.” Con esto podemos deducir, que satanás trato de incitar miedo y temor en los discípulos para que no llegaran “al otro lado.” Él sabía que en el momento los demonios tuvieran un encuentro con Jesús iban a ser revelados, atados y echado fuera de los endemoniados. Así liberando a muchos, los cuales irían a testificar de Jesús y la llegada del Reino de Dios a ese lugar.
La finalidad de las tormentas contrarias es incitar miedo, temor, causando que se retroceda o detenga un proyecto. Nehemías no hizo caso, ni tuvo miedo de los incitadores que le ordenaban dejar el proyecto de la obra de reconstrucción del muro (Nehemías 4). Nehemías oro y reprendió mientras continuaba la obra (4:4). Este prosiguió sabiendo quien lo envió y respaldaba. Cuando Dios envía algún lugar o una obra, siempre se levantará tormentas contrarias. Es necesario mantener una comunión con el Espíritu Santo para ser iluminados y guiados actuar.
Cuando se discierne la tormenta, el tiempo que dedicamos a ella es mejor utilizado; concentrado y enfocado; sea pedir perdón y regresar a Dios, o reprender y ordenar. 

Saturday, December 31, 2016

Una Iglesia

“Para presentársela gloriosa para sí mismo, una Iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha”
(Efesios 5:27 SE 1569).

Jesucristo regresara a buscar Su Iglesia. Aquella por la cual dio todo, incluyendo Su vida. El estableció una Iglesia para las naciones. Una Iglesia que se extendería al fin de la tierra, y de Ella se establecerían congregaciones para reuniones y asambleas. En estas congregaciones de comunidades cristianas se prepararían discípulos, formando comunidades de discipulado para luego enviar y seguir la expansión del Evangelio. Según Efesios 5, Una Iglesia que lo imite a Él, andando en amor y humildad, honesta, agradecida, sabia, sometida, respetuosa, que anda en santidad; unida, con un mismo sentir y motivo. Una iglesia con Una Sola Misión (Marcos 16:15).
Lastimosamente, con el surgir de los tiempos, pastores y ministros empezaron adueñarse de La Iglesia. Apartándose del propósito original Jesús instituyo. Estos compiten entre sí y prohíben a los miembros de su congregación visitar otras congregaciones o comunidades cristianas, creando discusiones y pleitos entre hermanos en la fe. Estos también aprenden a competir entre sí. La desunión eclesiástica es de tal magnitud que muchos pastores y ministros no se hablan. Estos están enfocados en su congregación, pero no en La Iglesia. Lo cual ha causado confusión y éxodos en las congregaciones, y peor aún, de la fe en Jesucristo.

Muchos confunden el termino congregación – lugar de reunión, con Iglesia. Estos llaman al lugar de reunión “iglesia.” La única realidad es que somos una Iglesia que se reúne en diferentes lugares. El libro de Los Hechos modela este concepto, pero sobre todo muestra la unidad entre los ministros y miembros/hermanos en la fe. El propósito de implementación de congregaciones era para uso de reuniones santas. Así dando lugar a que los hermanos tuvieran un lugar cercano donde reunirse. La esencia y propósito de las reuniones eran las misma. Todos se ayudaban entre sí y trabajaban para un propósito común, la expansión del Evangelio de Jesús y la proclamación del Reino de Dios. Estas congregaciones no tenían identificadores - no se llamaban congregación de Pablo o de Pedro, sino que trabajan en común proclamando a Jesús. ¿Por qué no imitar el gobierno Jesús instituyo y dio a los Discípulos? Con un lugar de reunión, donde los pastores se reunían, en el concilio principal, para hablar y dar reportes de las maravillas de la obra de Dios, trabando en conjunto con el Hijo y el Espíritu Santo. No esperemos ser llamados “hipócritas” como Jesús llamo a los Maestros de la Ley y a los Fariseos (Mateo 23). Unámonos en la unidad del Espíritu y seamos la Iglesia que estuvo en el corazón de Jesús desde su fundación. (Recomiendo leer el capítulo de mateo 23 completo).

Monday, December 19, 2016

¿Cuánto Has Sembrado?

“…He aquí, el sembrador salió a sembrar; y al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía profundidad de tierra; pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron. Y otra parte cayó en tierra buena y dio fruto, algunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta. El que tiene oídos, que oiga” (Mateo 13:3-9 LBA).

Los Evangelios frecuentemente muestra a Jesús ensenando en parábolas. Parábola, es una forma literaria que usa historias de ficción para hacer un punto. Muchas de Sus parábolas eran como adivinanzas, diseñadas para presentar algunas creencias los maestros de la Ley y otros estudiosos no le daban importancia. Jesús uso parábolas para ensenar acerca del Reino de Dios; estas eran en forma de analogías. El comparaba el Reino de Dios a cosas o eventos usuales (Mateo 13:44-50); también usaba objetos ordinarios como semilla y luz, sal, levadura y mostaza: “el reino del cielo puede ser comparado a alguien que sembró buena semilla en su terreno, pero mientras todos dormían, un enemigo vino y sembró malezas en medio del trigo…” (Mateo 13:24). Al usar estos objetos comunes y de diaria acción (pescar, hornear, agricultura) ayudaba las personas comunes entender el Reino de Dios. Jesús siempre interpreto Sus parábolas. Ya que Su propósito era simplificar lo abrumador (no entendido, oculto) para ser conocido, entendido y, por consiguiente, practicado; ya que solo se practica lo que se entiende. Solo los arrogantes Fariseos y Escribas - maestros de La Ley no entendían.  
En el pasaje de la parábola del sembrador (Mateo 13:1-9) Jesús señala la magnífica cosecha que produce la semilla que cae en tierra buena; el porcentaje de fruto esta puede producir. La semilla del Evangelio está en todo aquel que ha creído en Jesucristo y Su evangelio. Jesús sembró esta semilla del Evangelio en Sus Discípulos y estos, ha salvo por Judas Iscariote, trataron de sembrarla en Jerusalén, Judea, Samaria y toda parte del mundo, pero como toda semilla, algunas no cayeron en tierra buena. Por lo tanto, la semilla del Evangelio necesita seguir siendo sembrada ¡hasta el fin del mundo! la pregunta es, ¿cuánto has sembrado y donde has estado haciendo la siembra? ¿Con cuál de los Discípulos te comparas? Algunos de ellos produjeron el 30%, otros el 60% y otros, como Pablo, el 100% (“por sus frutos los conoceréis”).
Usando el ejemplo de la semilla que cayó en tierra buena, se puede decir que existen muchos hombres y mujeres, de nuestra era, que han dedicado su vida al Evangelio. También existen algunos que llevan vidas compartidas con el mundo, mientras que otros solo se cualifican creyentes. Estos últimos creen en Jesucristo y Su Evangelio, pero no son participantes activos. Aplican el Evangelio de una manera privada y solitaria. Oran, interceden, ayunan, leen La Palabra, asisten a los cultos/asambleas santas, pero son desapercibidos. Estos dan frutos al 30%. Los segundos han creído y son participantes activos en las congregaciones, pero fuera de ello no predican. Son miembros eficaces y ayudan en el liderazgo; excelentes para ayudar al pastoreado y las necesidades del Templo, pero no evangelizan. Estos trabajan lindo dentro de la congregación, pero fuera de ella no le gusta servir. Sus vidas están entrelazadas entro lo espiritual y lo social; tratan de complacer ambos. Estos darían frutos al 60%. Ambos grupos (tercero y segundo) son necesarios en el Reino de Dios. Sin embargo, el deseo de Ambos (Padre e Hijo) es que Sus Discípulos den fruto al 100%. Jesús hablo del concepto de 100, 60 y 30 por ciento no para juzgar, sino para dar a entender las diferentes cosechas que surgirían dentro del Reino. Esto nada tiene que ver con la Salvación.
Pablo es un perfecto ejemplo de frutos al 100%. Existen sacerdotes, ministros, discípulos y otros seguidores de Jesucristo que creen estar sirviendo al 100% solo porque están ejerciendo el ministerio de su llamado. La Palabra menciona que “no todo los que dicen Señor, Señor entraran en el Reino de Dios.” En el mismo tono, leemos el relato donde se presentaron los hombres delante de Jesús, mencionando todo lo que habían hecho, aparentemente para El, y Jesús le respondió “no os conozco” (Mateo 7:21-23 parafraseado). Muchas veces, inconscientemente, ejercemos ministerios no aprobado/ordenado por Dios. Con esto provocando una cosecha mínima, ya que no ejercemos el potencial ordenado por Dios para nuestra vida. Ejemplo de esto son aquellos Reyes que quisieron ejercer doble ministerio, el de Rey y sacerdote (2 Crónicas 26:16-19), así afectando su real llamado y terminando en la ruina – el que mucho abarca poco aprieta.
Dios ha dado ministerios y ha llamado a muchos al servicio del Reino. El Espíritu Santo revela y confirma los llamados y ministerios. Se debe estar consciente del llamamiento para luego trabajar en la cosecha. Ojalá todos dieran el 100%, pero de cierto es que no será así.
Después de la revelación y confirmación del llamado, se debe esperar el tiempo perfecto para ejercer al potencial. Esperar no es del hombre, pero es una virtud que ayuda adquirir el potencial de Dios en él. Mientras se espera en el tiempo perfecto de Dios, se trabaja para el Reino con entusiasmo, dedicación, esmero y con el conocimiento de que mayores cosas se esperan. Empezar al 30% no es malo, lo importante es procurar servir al 100% para el término de la vida. Muchos empiezan la carrera y se quedan a medias. Otros empiezan y se desaniman y después de dar al 60% regresan al 30%. Las situaciones de la vida, las depresiones espirituales son algunos de los factores que afectan el resultado. Lo importante es reanimarse y proseguir la carrera hasta llegar al final. Lo ejemplar seria dar frutos al ciento por uno, pero lo que Jesús desea es que prosigamos a la meta final. El Espíritu Santo siempre está dispuesto y disponible para ayudarnos a conseguir las cosechas y frutos que nos planteemos para el Reino de Dios. Es cuestión nuestra realizarlo.  Animo hermano, prosigues hasta la meta que te has establecido para el Reino de Dios. Todo seguidor de Cristo tiene el potencial de dar frutos al ciento por uno, el resultado depende de ti.

Friday, August 19, 2016

¿Presencia o emoción?

¿Presencia o emoción?

11 Entonces Él dijo: Sal y ponte en el monte delante del Señor. Y he aquí que el Señor pasaba. Y un grande y poderoso viento destrozaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Después del terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Y después del fuego, el susurro de una brisa apacible.
(1 Reyes 19:11-12)

El Pentecostés que se inició en el aposento alto no ha cambiado su orden ni significancia. No es una emoción ni se compra o vende. Es un regalo de Dios para los creyentes de Jesucristo. Algunos le llaman ‘el respiro de Dios.’ Hechos 2 relata tan simbólico momento y como cambio la vida de los que estaban reunidos en ese lugar: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (2:1-4). Simón el mago (Capitulo 8 de Hechos) trato de comprar ese regalo y fue reprendido por el apóstol Pedro:18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.”

El pentecostés es la presencia activa del Espíritu Santo en el creyente. Esta investidura tiene sus manifestaciones (Hechos 2:3). Cuando un incrédulo se convierte a Cristo, aceptando Su Evangelio, es sellado por el Espíritu Santo como propiedad de Cristo. Luego este debe bautizarse para sellar ese compromiso. Muchos reciben el Pentecostés inmediatamente, mientras que para otra toma tiempo. La razón solo la sabe el Espíritu Santo que conoce el corazón del hombre. Así como Simón hay muchos, pero el Espíritu los revela. Algunos en su desesperación de recibir el Pentecostés, se inscriben en las llamada escuelas de profetas y de aprender hablar lenguas. Como si el Pentecostés o los ministerios/llamados se aprendieran o adquirieran con enseñanzas humanas. Así existen muchos engañados por satanás, por lo que el Espíritu Santo exhorta escudriñar los espíritus. Cuando el corazón no está satisfactorio al Espíritu Santo, y acciones contrarias a Dios tienen lugar en la vida de un creyente, espíritus contrarios a Dios pueden mitificar las manifestaciones del Espíritu Santo. Dios no está en todas las manifestaciones de pentecostés que observamos en las congregaciones. Así como Dios no estaba en las manifestaciones esfogadas y de terremotos del encuentro de Elías con El (1 Reyes 19). El que tenga oídos para oír oiga lo que el Espíritu Santo advierte. ¡El Pentecostés no se compra!

Los servicios (cultos) de cristianos evangélicos son denominados por su fuego “pentecostal.” El termino “pentecostal” se define con alta música (instrumentos), canciones fogosas, correr por el templo, hablar en otras lenguas, profecías, etc. lo cual muchos, tanto dentro del circulo cristiano como pagano lo consideran inapropiado y catalogan como ritos santeros/hechicería. Un ejemplo de esto es los profetas de Baal que contendieron con Elías (1 Reyes 18). Algunos se apoyan en la cultura de cada nación y como está define ese acontecimiento. Sin embargo, el libro de Hechos capítulo 2 señala y relata este suceso; la llegada del Pentecostés en el aposento alto. Entonces, se puede considerar la posibilidad de áreas emocionales envueltas o presente, en vez del acto pentecostés, en algunas personas. Jesucristo desea bautizarnos, a todos, con Espíritu Santo y Fuego, solo debemos ser obedientes y seguir los preceptos y mandatos Él nos dejó en La Biblia. No hay necesidad de ser emocionales para ser vistos por los hombres. Lo verdadero de Dios no se puede falsificar.

El Pentecostés activa el hombre para hacer la obra de Dios. Algunos cristianos tienen miedo de hablar en público, pero cuando se activa el Pentecostés en ellos pierden el miedo ya que es Poder de Dios. También se enamoran del Evangelio de Cristo y del Reino de Dios, así como el apóstol Pablo que considero todo como basura por servir a Cristo y el Reino. Cuando el Espíritu Santo viene sobre el creyente también lo convence de pecado para arrepentimiento; el espíritu del hombre se redarguye y confiesa para liberación y sanidad interna. Muchas veces el espíritu del hombre se entristece, y al sentir la presencia del Espíritu Santo se llena de fuerzas para seguir adelante. Siempre existirá un motivo celestial para que surja la manifestación, y con seguridad edificara.

Existe diferencia entre la manifestación del Espíritu Santo y el sentir Su presencia. Algunas de las manifestaciones del Espíritu Santo la podemos observar cuando la Paloma se asentó en Jesús después de su bautizo-(Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El (Mateo 3:16). También el Fuego que bajó sobre los discípulos en el aposento alto. Estas y otras son figuras del Espíritu Santo, mientras que el hablar en otras lenguas y el caer cuando se es ministrado, etc., son reacciones físicas de la fuerte presencia y ministración del Espíritu Santo. Una Paloma, el Fuego, Olor fragante, Viento fresco y apacible, etc. son manifestaciones. Es importante considerar esta diferencia para hablar con entendimiento y buena enseñanza.


Sin duda alguna, la presencia del Espíritu Santo se mueve frecuentemente en medio del pueblo y del individuo. ¡Qué hermoso seria ver Su manifestación! Tanto nuestra alma como espíritu se regocijaría. Por eso es tan importante darle Su tiempo, quitando todo programa que entorpece o detiene Su presencia. Dejemos que sea la hermosa presencia del Espíritu Santo quien nos mueva; abandonándonos a Él. No permitamos que las emociones gobiernen, porque el Espíritu edifica, pero no las emociones.