Sunday, April 3, 2016

Esperando contra toda esperanza

En estos tiempos de incertidumbres el hombre espera resolver los problemas mundiales en su propio entendimiento y humana sabiduría. El cristiano leedor de La Escritura esta percibido, reconociendo que estos problemas mundiales ya estaban pronosticados por Dios. Mateo 24 relata estos tiempos, al igual que el libro de Revelaciones o Apocalipsis. La Biblia habla del terror que vivirá la tierra en los tiempos antes de la segunda llegada del Mesías.  Dios en su misericordia revela al ser humano de estas cosas para que este prevenido, y a la vez se arrepienta de su mal proceder, reconociendo, como Nabucodonosor, que El es el único Dios verdadero. Es estos tiempos, al igual que en los del Antiguo Testamento, donde la esperanza desmaya, Dios provee la solución.  Esta es simple y no ha cambiado, regresemos a Él. Ya El proveyó la forma de hacerlo, Jesucristo Hijo.

El terrorismo está incrementando causando miedos y temores extremos en el individuo. El terror incapacita causando problemas sicológicos y físicos. El individuo vive en constante miedo y preocupación y no tiene paz. La injusticia predomina. El débil sigue siendo abusado y maltratado y no parece haber justicia. El suicidio, las drogas, los robos, la lascivia y homicidios son actos comunes. Solo la fe en Cristo puede amparar al individuo de las secuelas del terrorismo y persecución satánica. Solo en Cristo se puede esperar cuando todo parece acabar. La Biblia relata que los justos difícilmente se salvaran (1 Pedro 4:18). Eso siendo cierto, ¿cómo podrá el impío sobrevivir la peste mundial? Habacuc, José, Sofonías, Jeremías y otros hombres destacados en La Biblia vivieron periodos que parecían desperanzados. Recibieron la fortaleza de Dios con promesa de restauración y continuaron hacia adelante creyendo las promesas. Ellos creyeron a Dios y no permitieron que el terror de su época los consumiera.  

La Iglesia de Jesucristo también debe mantener la esperanza cuando todo se ve entenebrecido y oscuro. Los hombres fieles del Antiguo Testamento tenían al Padre que le comunicaba lo por venir. La Iglesia tiene al Espíritu Santo que revela el corazón del Padre y el Hijo. El Espíritu Santo vive en y con los creyentes para fortalecer, revelar, notificar, alentar, consolar, redargüir y muchas otras bendiciones que Su presencia provee (leer Efesios, Corintios). La esperanza debe permanecer en el corazón del creyente, aun cuando las cosas no van bien (de acuerdo al individuo), aun cuando los hijos y familiares parecen totalmente renuentes a la fe en Cristo. Salmos 27:3 afirma: “Aunque un ejército acampara contra mí no temo; aunque me hicieran la guerra, me sentiría seguro” (v. BLA). Habacuc se desespero observando cómo progresaba el impío mientras que los justos sufrían. En su tiempo se vive un momento difícil a escala nacional. El pueblo bajo opresores injustos; opresores sin ley. El pueblo que no tenía derecho, estaba subyugado bajo el impero Asirio, Babilónico y Caldeo. Habacuc no entendía el propósito de Dios para Su pueblo, por lo tanto su corazón perecía de tristeza y dolor. Solo cuando recibió la visión divina su alma se reanimo. Habacuc entonces empezó a mirar con ojos espirituales y recobro fuerzas. Después de recobrar animo espiritual, este entono himnos y canto alabanzas y miro el futuro ya conquistado por Dios (cap. 3 de Habacuc).

Esperar en Dios requiere fe tenaz. Esa fe que sobrepasa toda prueba y entendimiento. La Biblia expresa que la fe aumenta al oír la palabra de Dios, y considero que incrementa a un grado mayor cuando escuchamos directamente de Él, así como sucedió a Job, Habacuc, Moisés, Abraham, Jacob y a otros.


Los tiempos de la Iglesia no son diferentes a la época que vivieron esos grandes hombres de Dios, grande porque le creyeron. Jesús dio señal, con su propia vida, de los sufrimientos sus seguidores iban a experimentar. También detalló las pruebas y tribulaciones que habían de venir (los evangelios de Mateo y Juan relatan a exactitud) y como la Iglesia iba ser atormentada debido a la persecución. Pero así como El venció al mundo también la Iglesia vencerá, si confía en El (Juan 16).  Jesucristo es la esperanza del creyente. Sus promesas son verdaderas y se cumplirán. El fue a preparar lugar para aquellos fieles que vencerán. Las mansiones están preparadas para aquellos que le creen y esperan Su venida. En El podemos esperar contra toda esperanza!

Monday, March 14, 2016

No Es Demasiado Tarde

(Ester 4:8-16 RVA)
Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo.Y vino Atach, y contó á Esther las palabra de Mardochêo.10 Entonces Esther dijo á Atach, y mandóle decir á Mardochêo:11 Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel á quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.12 Y dijeron á Mardochêo las palabras de Esther.13 Entonces dijo Mardochêo que respondiesen á Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos:14 Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?15 Y Esther dijo que respondiesen á Mardochêo:16 Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme á la ley; y si perezco, que perezca.”

Mardoqueo, en su frustración, tuvo que hablar a Ester de esa manera para que esta reaccionara (v.1314). Ester estaba pensando solo en ella y su seguridad. Ella aun no había absorbido la urgencia del caso…TODOS LOS JUDIOS IBAN A SER ELIMINADOS!

Muchas veces en nuestra humanidad tomamos decisiones individualistas. En ocasiones las decisiones no son premeditadas, por lo tanto el individuo no está alerta de su actitud egoísta. El ser humano, por lo general, tiende a buscar la sobrevivencia sin imaginarse que su actitud puede ser egocéntrica. En el momento del pedido de Mardoqueo, la reacción o excusa de Ester pudiera haberse debido al concepto de sobrevivencia. Hombres como Mardoqueo son necesarios en la iglesia para concientizar al individuo que está en esa condición. Ester por poco pierde la bendición de su llamado y el propósito de Dios para su vida. Por un momento se le olvido la causa por lo cual estaba en esa posición de poder. Pero es de bien resaltar que Ester no es la única que tuvo ese proceder. Así como ella, muchos cristianos han dejado pasar oportunidades para ejercer o cumplir su llamado, otros se han desviado del llamado y propósito de Dios para su vida. Gracias a Dios porque Ester recibió la reprensión y cumplió el propósito de Dios para su vida y para el pueblo de Dios.

Algunos cristianos se han desviado del propósito de Dios para su vida porque han endurecido el corazón para escuchar reprensión. La reprensión es para recapacitación no para juzgar ni lastimar. Es necesario dejarse gobernar por el Espíritu Santo para alcanzar madurez espiritual. De esta manera escudriñando las reprensiones y discerniendo los espíritus. Toda palabra o reprensión dada debe ponerse a los pies de Cristo. Con esto evitando que el carácter humano interfiera en lo que el Espíritu quiere ministrar al espíritu del hombre. Cuando el Espíritu Santo envía o ministra reprensión, el espíritu del hombre se congoja, con esto provocando contrición en él para estimular cambios. Dios desea que la humanidad se reconcilie con El. Por eso envió a Su Hijo Jesucristo “para que todo aquel que en El cree no se pierda mas tenga vida eterna.” ¡Cuán grande es el amor de Dio! Cada día El ministra al hombre, por medio del Espíritu Santo, para que se entregue o regrese a Él.

Como relata La Palabra en el verso 14, si te endureces o callares, Dios se asirá de otro para cumplir Su voluntad en la tierra. Pero El desea usarte a ti.  Así como Ester acepto la reprensión de Mardoqueo y pudo ver la mano de Dios,  aceptemos la reprensión del Espíritu para regresar a la voluntad de Dios. El desea usar a la Iglesia, la cual Su Hijo compro a precio de sangre en la cruz, para revelar Su Reino y mostrar Su gloria. No endurezcamos el corazón. Aun hay tiempo para ser usados por Dios y ver Su gloria mediante nuestra vida. Muchos murieron sin cumplir su propósito en la tierra. Estos desobedecieron la reprensión del Espíritu y decidieron hacer su propia voluntad. No hagas tú lo mismo… No es demasiado tarde para ti.

Monday, February 22, 2016

Nacer del Agua y del Espíritu

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”
 Juan 3:5
Nacer de nuevo es una expresión que se usa muy a la ligera entre los cristianos. Muchos abogan que esto rápidamente sucede al declamar la oración de salvación. Esta idea es grandemente errónea. La cual ha causado confusiones, dudas y desilusiones cuando las expectaciones (unción del Espíritu Santo) del nuevo nacimiento no son seguidamente manifiestas en el nuevo creyente. La profesión de fe no es más que eso, fe en Jesucristo y Su evangelio. Nacer de nuevo va más allá que una proclama de fe en Jesucristo y su muerte redentora. Esto conlleva el nacimiento en el espíritu, lo cual sucede cuando la unción del Espíritu Santo es derramada sobre el creyente. Entonces el espíritu del hombre se enlaza con el Espíritu Santo, y ya no vive para sí, sino que vive para Cristo. El hombre carnal muere para darle gobierno al espiritual. Romanos 10: 9-10 expresa la profesión de fe para salvación, pero nacer de nuevo es otra cosa. Jesús dijo a sus discípulos que era necesario que fueran bautizados y llenos del Espíritu Santo antes de salir a las naciones. Juan 20:22 relata cuando Jesús impartió unción sobre los discípulos antes de que salieran a predicar el evangelio dentro de Jerusalén: Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo,” pero aun necesitaban la llenura completa para poder ser discípulos dispuestos a morir por El. El libro de Hechos capítulo 1 versículo 8 relata las palabras de Jesús a los discípulos: Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Cuando Jesús partió a los cielos (Hechos 1:9) los discípulos quedaron en Jerusalén, pero aun estaban llenos de miedo y temores, escondidos en las casas y hablándose por señas y en lugares ocultos. Después de la llenura, el nuevo nacimiento germinó, ya no tenían miedo a ser vistos y encarcelados; otros sufrieron muerte (Esteban). Muchos de ellos se graduaron de discípulos a apóstoles por las maravillas que el Espíritu Santo hacia mediante sus vidas…y el Señor añadía diariamente a la Iglesia!  

Las congregaciones están llenas de creyentes que aun no han nacido de nuevo. Aseguran que porque son constantes en la asistencia de las reuniones del templo, diezman y “no pecan” han nacido de nuevo. Muchos cristianos y creyentes no han tenido un ‘verdadero’ encuentro con Jesucristo; no han podido experimentar las riquezas del nuevo nacimiento ya que esto solo se consigue con la llenura del Espíritu Santo. 

Lamentablemente, la realidad es que existen cristianos que no creen en la Tercera persona de la Trinidad. En vez de Persona le llaman ‘fuerza’ de Dios dada al hombre para fortalecerle. Las controversias respeto al Espíritu Santo y Su función en la Iglesia son profusa. Algunos no creen en Su manifestaciones, mientras otros dicen que “eso era para el tiempo de los apóstoles.” ¿Cómo puede un creyente/cristiano ser lleno del Espíritu Santo si no cree en El? ¿Cómo puede nacer de nuevo si esto solo sucede en la Llenura del Espíritu Santo? (muchos dicen que solo actuó en los primeros discípulos).

Jesús dice que es necesario nacer del Espíritu, y ordeno a los discípulos que no se movieran hasta no ser llenos del Espíritu Santo. El que cree en la Biblia entonces debe saber que el Maestro enfatizo la Tercera Persona de la Trinidad y la importancia de Su función en la Iglesia. “30 “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero” (Mateo 12:30-32). Entonces, ¿a quién creemos? ¿A Jesús o a nuestra interpretación de lo que El dijo?

Sin la llenura (unción) del Espíritu Santo no surge el nuevo nacimiento. ¿Deseas continuar viviendo de las migajas del Reino, o te animas a creerle a Jesús y gozar de las riquezas del nuevo nacimiento saturado con la presencia del Espíritu Santo? Tú eliges.



Monday, February 8, 2016

Pastorada de Huesos Secos

Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”
Mateo 15:8-9

Comentarios como el de Mateo 15:8-9 abunda en la Biblia. Desde el principio de la creación, el hombre decidió desobedecer a Dios y Sus mandamientos. La rebelión del Paraíso le causo ser expulsado de esta y a la vez de la relación directa tenia con Dios.  Pero esto no detuvo su mal proceder. Su corazón fue de continuo al mal, al punto que Dios se arrepintió de haberlo creado. Dios juzga al hombre, individualmente, por su corazón perverso y acciones injustas. Adam y Eva recibieron diferente sentencias. Aunque Eva incito Adam, y pareciera que iba a recibir sentencia mayor, la verdad es que a quien Dios le dio la responsabilidad del Paraíso fue a él. El Padre siempre responsabiliza al sacerdote, o ministro de lo que pone en sus manos. Dios entrego Su creación (el Paraíso) Adam y este no supo cuidarla. Como resultado le fue quitada y echada de ella. Y como Dios no es cambiante, siendo el mismo de ayer, hoy y para siempre, de la misma manera juzga y actúa en estos tiempos. Dios expulso Adam del Paraíso, en otros términos, le quito lo que le había entregado, ¿como dicen algunos que los ministerios no se quitan?
En el Paraíso, Adam era el pastor, evangelista, maestro y profeta. Estaba encargado de dirigir su casa y todo lo que Dios le había encomendado. Era responsable de mantener todo en el orden de Dios. En estos tiempos, los pastores y ministros de La Palabra son responsables de dar cuenta a Dios. Dios los capacita para discipular la Iglesia y ayudarlos en su caminar cristiano. A estos le fue entregado el ministerio de reconciliación, predicando el evangelio de Jesucristo y discipulado a todos que reciban La Verdad. Son encargados y responsable de nutrir las ovejas con leche no adulterada, y encaminarlas al Reino de Dios. Ellos darán cuenta a Dios por la forma que pastorean y enseñan las ovejas. En Hebreos 13:17-18 el apostor Pablo comenta acerca de esto, 17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.18 Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.”  Lastimosamente, muchos pastores y ministros no están nutriendo las ovejas como Dios ordena. Ezequiel 34 relata el enojo de Dios hacia los pastores que no atienden las ovejas: “El Señor me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “¡Ay de ustedes, pastores de Israel, que tan sólo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño? Ustedes se beben la leche, se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan del rebaño. No fortalecen a la oveja débil, no cuidan de la enferma, ni curan a la herida; no van por la descarriada ni buscan a la perdida. Al contrario, tratan al rebaño con crueldad y violencia. Por eso las ovejas se han dispersado: ¡por falta de pastor! Por eso están a la merced de las fieras salvajes.Mis ovejas andan descarriadas por montes y colinas, dispersas por toda la tierra, sin que nadie se preocupe por buscarlas.»”Por tanto, pastores, escuchen bien la palabra del Señor: Tan cierto como que yo vivo —afirma el Señor omnipotente—, que por falta de pastor mis ovejas han sido objeto del pillaje y han estado a merced de las fieras salvajes. Mis pastores no se ocupan de mis ovejas; cuidan de sí mismos pero no de mis ovejas. Por tanto, pastores, escuchen la palabra del Señor. 10 Así dice el Señor omnipotente: Yo estoy en contra de mis pastores. Les pediré cuentas de mi rebaño; les quitaré la responsabilidad de apacentar a mis ovejas, y no se apacentarán más a sí mismos. Arrebataré de sus fauces a mis ovejas, para que no les sirvan de alimento” (1-10). ¡Qué palabras tan fuerte enuncia el Señor! ¿Las ovejas sirviéndoles de alimento a los pastores y ministros? Pablo conociendo esto pide a la Iglesia que oren por los pastores y ministros de La Palabra para que tengan “buena conciencia” y se “conduzcan bien” en el ministerio (Hebreos 13:18).
En esta época, igual que en los tiempos de los apóstoles, muchos ministerios están ocupados con religiosidad. Doctrinas y programaciones de hombres gobernando la Iglesia. Pastores imponiendo cargas e infundiendo miedos y temores, en el nombre de Dios, con esto sugestionando los miembros para que le sirvan y agraden. Otros cediendo al pecado para que las cabras no se vayan. Temen más al hombre que a Dios. La sana doctrina comprometida y reemplazada por mandamientos de hombres. Ministros buscando la aprobación del hombre sin importarle entristecer al Espíritu Santo. Estos, con sus acciones, abusan de la misericordia de Dios y pisotean la Sangre de Cristo. La membrecía tiene más valor y significado que la obediencia a La Palabra de Dios. Ministerios en competencia, evangelizando para su ministerio y no para Cristo. Lo que buscan es una congregación grande, aunque con esto destruyan al hermano. La desunión en la Iglesia es sumamente grave. No hay amor entre y por los hermanos. Cada cual está viviendo su propio evangelio y vida cristiana. Las ovejas se van de las congregaciones y los pastores ni lo notan. Es penoso lo que se está viviendo en la Iglesia en estos tiempos. Los gentiles no quieren venir a Cristo porque la Iglesia no tiene appeal para ellos. La miran como una sociedad más del mundo. El amor de muchos se ha enfriado y han dado lugar a la costumbre. La manifestación del Espíritu esta casi extinta. No se le da participación al Espíritu Santo. Los ministros tomando decisiones sin antes orar para recibir instrucciones. La religión vana está tomando posesión de las congregaciones. “Si alguno piensa ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino engañando su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo” (Santiago 1:26-27). Es necesario volver a la senda antigua; regresar a la lectura y practica de La Palabra, tal y como está escrita, sin adulterarla con interpretaciones de hombre. El Espíritu Santo anhela manifestarse en medio de la Iglesia, obrando salvación, sanidad y liberación. No hagamos oído omiso a lo que el Espíritu habla a la Iglesia por este medio. El desea revelarse y dar a conocer las profundidades del Reino de Dios. Dejémosle trabajar en nuestras vidas primeramente para llegar a ser ese varón perfecto, agradable a Dios.

Dios expulso Adam del Paraíso, en otros términos, le quito lo que le había entregado, ¿como dicen algunos que los ministerios no se quitan? Pongámonos a cuenta con Dios antes que llegue el día del Señor y nos encuentre desnudos. Entonces será el gemir y crujir de dientes. Aun es el día aceptable para arrepentirnos y regresar a la sana doctrina, a Dios. El no quiere que nadie perezca, pero tiene que haber arrepentimiento de corazón.  



Monday, January 11, 2016

Un buen ministro de Jesucristo

(1 y 2 Timoteo)
¿Qué hermoso son los pies y los labios de aquellos que se dedican a predicar y enseñar la sana Escritura? Tal ejemplo y caracterización de los primero discípulos, ilustrada por el Maestro, escasea en estos tiempos. Los discípulos aprendieron de su Maestro aprovechar el tiempo. Estaban tan inmerso en la Obra que muchos abandonaron su profesión, trabajo, finanzas, y aun familias para expandir el Evangelio de Jesucristo y discipular los que creían. Ellos, después de su nuevo nacimiento y al recibir la revelación del Evangelio, entendieron la importancia y propósito de sus vidas y no malgastaban su tiempo. Jesús le dijo a Nicodemo que era necesario nacer de nuevo (Juan 3). El entendía que sin el nuevo nacimiento y revelación del Reino el hombre no podría desprenderse de sí mismo para atender la Obra del Reino. El egocentrismo no tiene lugar en lo enseñado por el Maestro, por consiguiente los que habían recibido la revelación del Reino se dedicaron plenamente a expandir y enseñar esta Revelación. Estos no entretenían los pleitos, discusiones, vanas defensas, debates o violencia. Jesús no enseño estas cosas, al contrario, El enseño humildad y dominio propio.

Las cartas de Pablo a Timoteo educan al siervo de Dios para que sea un Buen Ministro de La Palabra. Toda persona interesada en saber cómo debe comportarse un Ministro de Dios debe instruirse en estas cartas (Claro está, quien mejor que el Maestro para ser nuestro mejor ejemplo de compostura ministerial). Pablo exhorta a Timoteo y a la vez lo fortalece para que no se deje intimidar de los llamados maestros de La Palabra, de los cuales muchos eran Fariseos. Estos vivían de apariencias, y buscaban su propia ganancia social y comodidades pero no ejercitaban lo que enseñaban. Eran címbalos resonantes y enseñaban doctrinas de hombre. Ponían cargas a estudiantes y seguidores de sus enseñanzas las cuales ellos no aplicaban. La Biblia embarca todo lo que el hombre debe saber concerniente al mundo y el Reino de Dios.  Ella (La Biblia) está disponible para todo el que quiera conocer de Dios y Su Reino. El hijo de Dios tiene en su poder un arma potente, pero lamentablemente no la usa. Prefiere leer otros libros y comentarios que hace referencia de Ella. Esos libros se pueden leer siempre y cuando no le quiten el lugar a la lectura Bíblica. Estos solo deben usarse como referencias ya que son falible.

2 Timoteo 3 describe el carácter de los hombres de los postreros días. La descripción es bien clara y especifica. Por lo tanto Pablo exhorta este joven ministro enfocarse en la predicación de La Palabra: “ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” y a la vez cuidarse de esos hombres: Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:1-5); “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Esta última exhortación es de suma importancia ya que a veces predicamos La Palabra con denuedo y se nos olvida el testimonio. Pablo también suplicó a Timoteo que informara la Iglesia de tales hombres:“Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. Ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe…” Pablo entendía que existen los débiles en la fe, por lo tanto desea que Timoteo enfatizara en la congregación el mantenerse alejado de esos hombres perversos con ideas anatemas: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios…”

En realidad 1 y 2 Timoteo es una joya de material para ser un buen ministro de Jesucristo. El capítulo 5 de 1 Timoteo da énfasis de cómo debe tratarse un anciano y una viuda del Señor. Eso es importante en los ministerios ya que tanto el anciano como la viuda son mayormente desatendido y no se da el respeto y ayuda estos merecen. Estos dos libros deben estar en cada currículo de escuela de liderazgo y teología. Un ministro no debe graduarse hasta que no presente las cualidades que están expuestos en estos libros. Un predicador sin estas características tiende a dañar el Reino y avergonzar el Evangelio de Jesucristo.

1 Timoteo 3 describe, con exactitud, las características de un ministro:

Requisitos de los obispos
 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad(pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

Requisitos de los diáconos
Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.13 Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
El misterio de la piedad
14 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, 15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
  Dios fue manifestado en carne,
    Justificado en el Espíritu,
    Visto de los ángeles,
    Predicado a los gentiles,
    Creído en el mundo,
    Recibido arriba en gloria.






Monday, November 16, 2015

La Voluntad Humana

“El Señor Dios planto un huerto en Edén, al oriente, y en él puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de arboles hermosos de ver, y buenos para comer, así como el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal” (Génesis 2: 8-9).  “Entonces el Señor Dios tomo al hombre y lo puso en el huerto de Edén para que lo cultivara y lo guardara. Y dio al hombre este mandato: Puedes comer de todos los árboles del huerto; pero no comas del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque si comes de él morirás irremediablemente”              
(Génesis 2:15-17 versión Biblia de América).

El evento de la creación es relatado de manera lucida y concisa para la comprensión del lector. La intención del Creador es detallar y a la vez puntualizar Su creación para el entendimiento humano. Dios hizo la creación con tiempo, dedicación, cuidado y esmero. El entrego lo creado  a su máxima creación, el hombre - el cual creó a Su imagen y semejanza. Dios no creo al hombre para ser esclavo ni subyugado, ni siquiera por El. Le permitió a este elegir su propio destino. El quiso crear hombres con voluntad propia, no marionetas ni monigotes manipulados o dominados. El amor del Creador es perfecto y desea ser adorado por hombres de voluntad propia, no por títeres. Le entrego Su creación para que este la cuidara, cultivara y reprodujera (Génesis 2:15-17).

A muchos creyentes le desagrada la idea de voluntad propia, y se preguntan por qué Dios planto el árbol de vida y de muerte uno al lado del otro. Cuando se regala  juguetes a un niño, aun sabiendo que lo puede destruir/romper inmediatamente, se le entrega y explica cómo cuidarlo; que hacer para que no se dañe. Si ese niño sigue las instrucciones de cuidado, el juguete puede durarle toda la vida, pero si hace lo contrario, entonces los resultados pueden ser destructivos. De igual manera el Creador, al entregar la creación al hombre, le dio mandatos específico, incluyendo la consecuencia si ese mandato se violaba (Génesis 2: 25-27). Seguir instrucciones es sinónimo de obediencia y apreciación. También muestra respeto al dador y valor  al regalo. Penosamente para la humanidad, el hombre hizo caso omiso a las especificaciones dadas cuando recibió el regalo de la creación. Este lo tomo pero no siguió las instrucciones. Las consecuencias fueron devastadoras afectando así el presente y futuro de la humanidad, al punto que este perdió, no solamente la comodidad y seguridad en que vivía (el paraíso), sino que perdió la relación con su Creador.  Desde ese momento el hombre trato de restaurar la relación con su Creador. Sin poder hacer nada por su propia fuerza o esfuerzo, clamo al Creador para que le perdonara, el cual siendo misericordioso lo escucho y le proveyó un Mediador entre El y el hombre, Jesucristo, su Hijo Unigénito. Mediante el cual tenemos, nuevamente, relación directa con el Creador.

El libre albedrio, o decisión propia es una virtud. La Libertad fue concedida por Dios para que el hombre sintiera identidad personal, valorando que era una persona con ideas propias, no un muñeco.  Un hombre sin libre albedrio es una figurilla que necesita ser dirigida para que se mueva. El Creador suministró soplo de vida al hombre para que este fuera libre y le sirviera en esa libertad. Dios desea que el hombre le respete y alabe en su libertad, no por obligación ni miedo. Así actúan los encarcelados, siguen el orden de la cárcel para no ser castigado. Dios nos hizo libre y aspira ser adorado en ¡libertad, espíritu y verdad! El quiere que aquellos que lo adoran, le adoren con entendimiento de que tienen otras opciones.

En el Huerto del Edén al hombre se le proporcionó lo necesario para vivir a su deseo. Se le dio la oportunidad de vivir felizmente bajo la cobertura y protección Divina, pero también se le cedió el derecho de conocer el bien y el mal. Satanás y sus demonios habían sido expulsados del Cielo. Estos estaban en el limbo, sin rumbo ni lugar destinado. No tenían entrada en el Trono de Dios. Al Dios crear la tierra y la humanidad, estos encontraron lugar para atacar y querer dominar. Desde el principio Satanás desea destruir la Obra de Dios. El se goza cada instante un alma se pierde, y se goza aun mas cuando un creyente abandona la fe cristiana. El seguir a Cristo es una decisión personal y envuelve voluntad propia.

Igual que en el Paraíso, también hoy existen dos mundos en uno: el del bien (Cristo/ Vida) y el del mal (Satanás/Muerte). ¿Cual eliges tú?



Saturday, October 10, 2015

Regresa A Mi Iglesia Amada

Rutina y acomodamiento está afectando la Iglesia hoy día. El gobierno y gabinete por herencia es un factor que esta dominando los ministerios. La rutina y vanas repeticiones desagradan a Dios, de igual forma la asignación de cargos por sucesión. Debido a esto, muchas veces Dios estremece el individuo o la congregación. Esto no es decir que Dios no designa sucesión. La misma Biblia lo afirma, pero es el Espíritu mismo quien lo hace, no el hombre. En estos tiempos, lamentablemente, el hombre se ha tomado la liberación y autoridad de asignar ministerios por herencia. Tantos ministerios sin Unción en este tiempo no es más que el resultado de Dios no estar presente en las decisiones del ministerio, incluyendo asignación de trabajos. Estos ministerios están en desobediencia porque Dios no es quien gobierna.

Ministerios donde Dios no reina, ni se permite al Espíritu Santo ministrar están secos, y la mayoría de su membrecía son huesos secos; miembros mediocre, donde tienen que ser maniobrado para que adoren y se involucren en las actividades de la congregación.  Los servidores de tales ministerios no están sirviendo por amor o compasión, lo hacen por estatus o reconocimiento. Mientras que otros por el salario que reciben. No adoran en espíritu y verdad, y levantan las manos, en medio del servicio, por costumbre, manipulación, o se le ordena.

La doctrina sana esta evaporándose y las enseñanzas bíblicas están siendo adulteradas por la nueva ola de enseñanzas y entendimientos de raciocinio. Algunas de las reuniones santas son para manipulación. En ese instante el corazón y deseo del hombre es que dirige. Los temas de la Comisión de la Iglesia, el Arrepentimiento, la Salvación, la Santidad raramente se escuchan. Algunos incluso opinan que “eso era para el pueblo de Israel, no para la Iglesia.” A tal magnitud ha llegado la corrupción y contaminación a la Iglesia de Jesucristo que los ministros están permitiendo y aceptando abominaciones y aberraciones. Insurrección, divorcios, fornicaciones, adulterios, homosexualismo están surgiendo mas frecuente en la Iglesia. Y esto no es solo entre los miembros, sino los ministros y líderes son parte de esta conducta. La Unidad, lo cual el Maestro enfatizo, es un tema del olvido. En estos tiempos es cuando más insurrección vemos surgir.

La Iglesia debe ser testimonio del amor de Jesús. Reflejar ese Amor en toda ocasión. Esta no debe ser Almática, tiene que mostrar a Cristo en todo su caminar. Pero penosamente esta ensimismada. Satanás la tiene durmiendo y confundida. Ha perdido su prioridad y en vez de ser motivo que otros lleguen al Camino, está siendo piedra de tropiezo al Evangelio. Muchos no vienen al arrepentimiento porque la Iglesia no se distingue del mundo; no está haciendo la diferencia; no es deseada por el mundo que se pierde. La tecnología ha reemplazado el uso antiguo de la lectura bíblica.  Y no solamente la nueva generación en la Iglesia no conoce los Libros Bíblicos, y como están distribuidos en la Biblia, también la vieja generación se está acomodando a esa ola. La Biblia está acumulando polvo en rincones, ya que el uso tecnológico es “más versátil y conveniente.” En los servicios de culto a Dios, no sabemos si los asistentes/miembros están testeando, mirando el facebook, tweeting, etc., o si en realidad están leyendo el versículo de la enseñanza/predicación. No seamos fatuos, Dios no puede ser burlado. Su Ojo (el Espíritu Santo) recorre la tierra y mira el proceder del hombre. ¡Gracias a Dios por Su Gracia y Misericordia  y a Jesucristo por ser el Abogado intercesor delante del Padre! De otra manera hubiéramos sido consumidos.

La Iglesia necesita regresar a las SENDAS ANTIGUAS. Esas sendas que llevaron a los discípulos a entregar sus vidas. A estos no le importo ser arrestados, apedreados, golpeados y hasta morir por la Verdad que conocieron y recibieron del Maestro. El amor que motivo a estos hombres y mujeres debe estar en nosotros, la Iglesia de este ciclo. El tiempo es cambiante, pero la Iglesia y sus principios no deben nunca jamás cambiar. Dios es el mismo de ayer, hoy y para siempre, de igual modo la Iglesia debe ser. No ser cambiante a los tiempos, mucho menos adaptarse a la temporada. Esta debe continuar la misma visión para que fuera fundada. Las estaciones pueden cambiar, pero la visión y comisión de la Iglesia nunca. Debemos volver a las sendas antiguas, ser la Iglesia Jesucristo emprendió para que continuara el trabajo El empezó.

Jesucristo está llamando a Su Iglesia a que regrese a Él. “Tanto amo Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en el no perezca, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio del él. El que cree en el no será condenado…” (Juan 3:16-18ª v. Biblia de América). El trabajo de la Iglesia es continuar presentando a Jesucristo para que todos vengan a Él para perdón de pecado y gocen de vida eterna. En Mateo 28:18-20 Jesús se dirigió a sus discípulos con estas palabras: “…Dios me ha dado autoridad plena sobre cielo y tierra. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ensenándoles a poner por obra todo lo que les he mandado…” (Versión Biblia de América). La misión universal de la Iglesia es clara y especifica. Jesús no envió la Iglesia a envolverse en políticas del mundo. Lo cual puede acarrear olvidarse de Su propósito en la tierra. El mandato es exclusivo y determinante, no se cuestiona ni modifica, solo se obedece. La Iglesia debe ir por todo el mundo proclamando a toda criatura la buena noticia de salvación (Marcos 16:15 parafraseado). Esa es su misión, no envolverse en las cosas del mundo, dejándose llevar de la corriente pecaminosa este embriaga. La Iglesia está llamada a ser ungida, llevando la buena nueva a los pobres, a sanar a los de corazón destrozado, a proclamar la liberación a los cautivos y a los prisioneros la liberta, esa libertad que solo se adquiere creyendo en Cristo Jesús.

¡Regresa a tu Amado Iglesia y recuerda tu gran comisión!