Monday, February 16, 2015

Escasez Interna

Juan 20:22
“…Sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo

Los discípulos estaban tristes y asustados después de la muerte de su Maestro. Se escondían con miedo a que por ser seguidores de Jesús, le iban apedrear, atormentar, encarcelar o hasta perder la vida. Su Maestro estaba muerto y ellos se sentían perdidos. Estaban pasando por momentos confusos, emocional y sicológico. Estos habían creído en las palabras de Jesús, su Maestro, quien ellos espera lo iba a libertar de la sujeción romana. En ese momento solo se tenían a cada uno. Ellos se refugiaban en su propio círculo por temor a los judíos. Cuando Jesús resucito se le apareció a los discípulos, pero los encontró escondidos y llenos de temor (Juan 20:19).

Juan 3:1-21 presenta a Jesús y Nicodemo hablando del Reino. Este encuentro, propiciado por Nicodemo, muestra la necesidad interna de un maestro de la ley. Al cual su mucho conocimiento de las Escrituras no le era suficiente para satisfacer su vida espiritual. Su búsqueda de Jesús mostraba su escasez interna. En este encuentro, Jesús aspira hacer entender a Nicodemo que reconocer la autoridad de El, basada en los signos que hace (3:1-3), no es suficiente, sino que es “esencial aceptar a Jesús como el enviado, el revelador del Padre, procedente del mundo de arriba. Para ello es necesario nacer de arriba, de lo alto, de Dios” entendiendo que el nuevo nacimiento es obra del Espíritu Santo. Él es quien convence de pecado. Este relato es una muestra que las muchas letras y conocimiento de La Biblia no te cualifica como cristiano, (Satanás conoce Las Escrituras) mucho menos te dan poder para realizar la encomienda Jesús asigno a la Iglesia. Letra sin unción es solo letras. Los títulos académicos o teológicos no satisfacen ni tienen efectividad si Cristo no está reinando en ese corazón. El vacio interno del hombre no se llena con letras ni conocimientos bíblicos; no todo aquel que dice seguir a Cristo es cristiano sino que “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16-23). También se debe aclarar, que aun dando frutos cristianos, de arrepentimiento, se puede sentir escases interna. Eso significa, la necesidad del soplo del Espíritu Santo.

Al percibir Jesús el estado anímico de los discípulos (Juan 20:19) entendió que necesitaban el soplo del Espíritu Santo para salir de ese estado de ánimo. Con ese estado moral y espiritual no iban a poder realizar la encomienda: “…como el Padre me ha enviado, yo también los envío a ustedes” (Juan 20:21). Los discípulos se sentían perdidos, no sabían qué hacer puesto que anduvieron con su Maestro por un periodo de tres anos. Ahora le habían quitado su Maestro. Pero la aparición de Jesús les dio alegría y fortaleza. Su resurrección los convenció que el Evangelio y el Reino El les predico era cierto y real. Esa convicción y el soplo del espíritu Santo en sus vidas los preparo para salir como “ovejas al matadero.”

Muchos de los que se atribuyen ser cristianos caminan sin convicción y sin el soplo. Les hace falta el soplo del Espíritu para entregar, sin condición ni dudas, su corazón a Cristo. Conocen de Jesús pero no le han hecho Rey y Señor de sus vidas. Varios de estos han escuchado de Jesús por sus padres, abuelos o algún otro familiar. Cuando se le pregunta si conocen de Jesús su respuesta es “nosotros vamos a la iglesia como familia.” Existen sinnúmero de estos asistiendo a la iglesia por años, sin haberle entregado su corazón a Cristo. Algunos están envueltos en actividades eclesiásticas y raramente peca, pero no lo hace por amor y reverencia, sino por miedo o temor. Estos, sin notarlo, gozan de escasez interna. Sus vidas son címbalos resonantes ya que no tienen a Cristo como Señor y Salvador y por lo tanto no han recibido el soplo del Espíritu Santo.

Los discípulos estaban paralizados. Tenían muchas dudas ya que su Maestro había muerto y no estaban seguro si lo enseñado por El era cierto. De la misma manera existen muchos en este siglo,  aunque siguen a Cristo tienen dudas en algunas de Sus enseñanzas. Solo el Espíritu Santo puede dar convencimiento de lo escrito en La Biblia. Algunos de estos no hablan públicamente porque son ‘maestros o interpretes de la ley’ y sería vergonzoso, para estos, venir como Nicodemo hablar con Jesús. Estos prefieren continuar viviendo en escasez interna antes que doblegarse y dar a conocer su insuficiencia espiritual. El Espíritu Santo anhela que seas soplado de Él. El desea revelarte las verdades del cielo y que tengas una relación personal con tu Salvador. Cuando esto suceda, la escasez interna desaparecerá y será reemplazado por verdadero gozo, alegría, paz y fortaleza para continuar ejerciendo tu trabajo ministerial. Esta vez, lo ejercerá con unción porque el soplo del Espíritu Santo te guía. Ya no andas en tu propia fuerza, sino en la fuerza del Espíritu Santo.  ¡Qué alegría es esa!

Si tienes escasez espiritual, ve donde aquel que puede desaparecerla con solo un soplo. Nicodemo se arriesgo y busco al Maestro, cuanto más tú debes arriesgarte a buscarle para que El te sople y recibas el Espíritu Santo. Búscale en la intimidad de la noche y veras Su luz brillar sobre ti, cubriéndote y llenándote para que no escasez mas.

Pero… todavía te falta el pentecostés…

                                           

Saturday, February 7, 2015

Poder Pentecostés

El poder pentecostés no es solo una experiencia interior. Hechos 2 muestra ese poder activo para la proclamación de las grandezas de Dios. El Pedro impulsivo, bajo el poder del pentecostés, es usado con unción y poder para predicar a Jesús de Nazaret a los presentes; el Cristo rechazado por los Suyos. Este pudo haber sido apedreado, como Esteban, pero el poder pentecostés en el le quito miedos y temores. Jesucristo fue muy claro y especifico cuando refirió el poder del Espíritu Santo en la vida del cristiano: “Ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo; el vendrá sobre ustedes para que sean mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los extremos de la tierra” (Hechos 1:8 LBLA).  La primera comunidad cristiana entendía este concepto, ¿por que la iglesia de estos tiempos lo pasa por alto? Jesús prometió que cosas más grandes que las que El y Juan el Bautista hicieron, ocurrirían por medio de Su iglesia.  El dijo que Su iglesia seria bautizada, no solo con agua sino con Espíritu Santo (Hechos 1:5), y enfatizo que era necesario esperar esa promesa antes de empezar el ministerio. El ministerio sin poder pentecostés es un ministerio apagado, puesto por hombre. En esto se nota la diferencia entre ministerios extintos y ministerios triunfantes. Los discípulos de Jesús anhelaban el restablecimiento del reino de Israel. Ellos deseaban que fuera ya. Estos aun no entendían lo que el Maestro le hablaba mientras estuvo con ellos. Solo después que la promesa se activo en ellos, el día de pentecostés, pudieron empezar a entender la magnitud  del Reino que Jesús hablaba.
Desear el ministerio no es malo. El problema surge cuando no se espera el “día de pentecostés” para emprender. “…No salgan de Jerusalén; esperen la promesa que les hice de parte del Padre; porque Juan bautizo con agua, pero ustedes serán bautizados con Espíritu Santo dentro de pocos días” (Hechos 1:4-5 LBLA).  Saúl fue revestido de poder de Dios para reinar en Su pueblo, pero cuando ese poder le fue quitado, la ruina y muerte se apodero de él. Desde ese momento, un espíritu malo le atormentaba. El espíritu de Dios se apoderaba de Saúl cuando era necesario, ya que no era permanente sino temporal en el.  Contrario a David que el espíritu divino era de carácter permanente. “El espíritu divino entra en David, lo mismo que en Saúl (1 Sm 10: 6.10; 11.6); sin embargo, la indicación temporal a partir de aquel día parece señalar el carácter permanente, y no ocasional, de la permanencia de este espíritu de Dios en David” (comentario bíblico LBLA). Cuando el Espíritu de Dios se apodera del hombre, este puede hacer cosas para el Reino porque Dios está con él. 1 Samuel 10:6-7 revela esta verdad: “entonces se apoderara de ti el espíritu del Señor, profetizaras con ellos y te transformará en otro hombre. Cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te parezca bien porque Dios estará contigo.” Como el versículo lo expresa, habrán señales de parte de Dios, las cual El revelara, antes de iniciar el ministerio. Estas señales servirán de confirmación. Penosamente, muchos no esperan la confirmación y luego preguntan a Dios porque El no los respalda.
Varias veces confundimos el poder pentecostés con la presencia de Dios en nuestra vida. El poder pentecostés simula lo que vivió Saúl y David para ejercer el trabajo de Dios.  La presencia de Dios, mediante el Espíritu Santo siempre está con la iglesia, pero el poder pentecostés se activa cuando se necesita para cumplir una encomienda específica de Dios. Ejemplo de esto es cuando Jesús dijo que si nosotros (la iglesia) no hablaba, las piedras lo harían (Lucas 19:40), porque no es de nosotros sino de Dios el poder pentecostés.  Este conocimiento ayuda a mantener la humildad del que Dios usa. Así este no se enaltece creyendo que es de él la unción. Cuando se discierne erróneamente, muchos abusan de ese poder. Provocando que muchos le sigan y veneren, convirtiéndose en piedra de tropiezo para los que le siguen. Lamentablemente, ya no es el poder divino que los abriga sino un espíritu del mal, que podría ser enviado por Dios, “el espíritu del Señor se retiró de Saúl, y un mal espíritu, enviado por el Señor, se apodero de él” (1 Samuel 16:14).
Los discípulos tuvieron que esperar el tiempo de Dios, el día de pentecostés, para ejecutar el ministerio encomendado por Jesucristo.  Se puede deducir el entusiasmo que había en ellos para hablar de lo que fueron testigos. Pero tuvieron que esperar el tiempo determinado, después del pentecostés, para manifestarse. El Espíritu Santo ha repartido a la iglesia dones espirituales, talentos, ministerios. Igual que los discípulos, muchos están emocionados por iniciar lo que se le impartió. Es necesario esperar el tiempo establecido por Dios para activar ese ministerio. Este se revelara con señales y prodigios porque el poder pentecostés se manifestara. No se debe desesperar ni desmayar cuando  nada se ve a la vista física. Todo tiene su tiempo debajo del sol, y Dios nunca se tarda. Esperemos pacientemente a Jehová, en obediencia, y veremos el poder pentecostés activado en nosotros. Entonces seremos gloria para El ya que estaremos en Su tiempo!



Monday, February 2, 2015

Jesucristo Entiende Tu Sufrir

45 Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. 46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Mateo 27:45-46(LBLA)

La Biblia documenta que habría mucho sufrimiento en la tierra debido al pecado. Desde la caída del hombre, la tierra, junto con él, fue sentenciada por Dios. Como el sol sale para todos, de igual manera el padecimiento terrenal afecta a todos. Desde el pecado de Adam, la tierra suspira su restauración. Esto no acontecerá hasta que el Creador destruya, por completo, la Maldad. Mientras esto sucede, el dolor y sufrimiento terrenal no cesara. Nuestro Señor Jesucristo aun siendo inocente, sufrió la sentencia terrenal. El experimento todo padecimiento la tierra brinda, por lo cual no es ajeno al sufrir del hombre. El vivió en su propio cuerpo, alma y espíritu la ira del hombre y tristeza terrenal, hasta la muerte en la cruz.  Pero si tendríamos la oportunidad de preguntarle, afirmaría que lo más tormentoso que vivió fue el abandono de Su Padre: “Eli, Eli, ¿Lema Sabactani?”
El rey David, por un momento, sintió este abandono cuando peco. El Salmo 51 expresa la desesperación de él rogando al Padre que no lo abandonara ni le quitara Su Santo Espíritu, “no me eches de tu presencia y no quites de mi tu santo Espíritu” (v. 11 LBLA). El rey Saúl sintió y vivió la diferencia de cuando Dios estaba con él y cuando lo abandono. Cuando el Padre abandona, solo la muerte continúa. La desobediencia y pecado tienen sus repercusiones. Tanto David con su pecado y Saúl en su desobediencia experimentaron el abandono del Padre. La diferencia entre estos dos fue el arrepentimiento.  Uno fue genuino, el otro manipulador.
    Existen momentos donde nos sentimos desechado o abandonado por el Padre. Donde la oscuridad y tinieblas abrazan. Momentos donde nada ni nadie ministran el alma. La escases espiritual predomina y el deseo de muerte física gobierna. Nada motiva ni levanta. La soledad agobia y la tristeza es desbordante. En momentos como estos muchos abandonan la fe, otros regresan al mundo, pero otros claman al Padre. Lo que diferencia a estos es el nivel de relación personal tienen con el Maestro y el conocimiento de La Palabra de Dios en su vida.  Es de suma importancia escudriñar Las Escrituras para conocer al Padre y saber que no estamos solo. Jesús dejo al Espíritu Santo para nuestra ayuda espiritual. Jesucristo entiende el sufrir del hombre y advirtió que íbamos a tener padecimientos, pero que El ya había vencido, solo tenemos que permanecer en El. El mundo NUNCA tendrá la solución a los padecimientos terrenales. Este solo ofrece felicidad momentánea, ficticia personificada por el enemigo de Dios para engañar al hombre.  Si es pecado lo que abruma, arrepiéntete de corazón, recuerda que abogado tenemos ante el Padre, Jesucristo Hijo. Si es la desilusión de la vida, La Biblia está repleta de promesas para los que esperan en Jehová. Si estás en pruebas espirituales, imita a Jesucristo y clama al Padre diciendo: “Eli, Eli, ¿Lema Sabactani?”

En momentos de tormenta corre al que entiende tu sufrir. Los de la fe te podrán juzgar de débil o criticar tu fe. Pero hay uno que nunca jamás te hará sentir mal ni te rechazara. El conoce el dolor y jamás te daría sal y limón sino ungüento para que sanes y restaures.
JESÚS NO TE JUZGARA, EL ENTIENDE TU PADECER.

Saturday, January 31, 2015

Destino Marcado

Unción de Saúl (1 Samuel capítulos 9 y 10)

Los pensamientos de Dios, ¿Quién los conocerá? El nos asegura que tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros (Jeremías 29:11). Isaías 55:9 denuncia que los pensamientos y caminos de Dios son mucho más alto y profundo que los vuestros. Aun así cuestionamos los acontecimientos que ocurren en nuestra vida. Cuestionar los sucesos es una indicación de falta de conocimiento de Dios y falta de fe en Su Palabra. Sea la situación que se esté viviendo, se debe creer que con Dios NUNCA perdemos; en obedecerle no hay perdida! Cuando el tiempo marcado-para que Su Poder se revele y manifieste- nada lo detendrá. La Biblia contiene innumerables historias que confirman este hecho. La historia de Saúl y como este, siendo “un benjaminita, de la más pequeña de las tribus de Israel, y mi familia es la menor de todas las familias de la tribu de Benjamín…” (1 Samuel 9:21) fue rey. Lo que Saúl tenia mas alejado de su coexistir, era ser rey del ¡Pueblo de Dios! pero cuando llego el tiempo marcado para su vida, “…Dios le transformo el corazón” (1 Samuel 10:9).
El encuentro de Samuel y Saúl fue orquestrado por Dios. Mientras Saúl pensaba que solo estaba en una encomienda de su padre (buscando las burras perdidas) Dios tenía otros planes para él. El hombre en su humanidad, le dificulta percibir lo espiritual o esperar en lo divino. Este está programado para ‘gratificación inmediata’ lo cual se opone a la espera. Muchos dicen: “La espera desespera” pero el que practica esta virtud es hombre sabio y lleno de dominio propio. Las bendiciones celestiales se incrementan cuando esperamos en Dios, en Sus caminos y pensamientos. Él se agrada de aquellos que esperan en El y derrama Gracia y Poder. Mientras Saúl se definía como un simple benjaminita, Dios lo había marcado para ser  el primer rey de Su pueblo. Saúl declaraba ser “pequeño” y “menor” pero para Dios era ¡UN REY!
El destino de cada persona esta marcado en los cielos. Los días de vida de cada individuo fue señalado antes de la creación del mundo. La Biblia comenta que nadie puede añadirse estatura o vida: “Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo? ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?” (Mateo 6:27). Dios desea que andemos en Su Paz. El entiende que el hombre no tiene la capacidad de estar en paz debido a su propio razonamiento y debilidad humana.  Jesucristo dijo “mi paz os dejo, mi paz os doy…” (Juan 14:27). Fuera de Dios no existe la paz. La ansiedad no añade día de vida, al contrario, ni resuelve las vicisitudes. Las cosas serán y sucederán al tiempo marcado por Dios, no antes ni después. Saúl y Samuel tuvieron su encuentro cuando Dios lo dispuso. Samuel ungió a Saúl “y derramo el aceite sobre la cabeza de” el “y lo beso diciendo: en verdad el Señor te unge como jefe de su heredad” (1 Samuel 10:1).
En el libro de Dios cada persona tiene una razón de ser. Todos fuimos creados con un plan divino. Muchos entorpecemos el tiempo de ese propósito cuando la desesperación toma control y actuamos fuera del orden de Dios, pero el propósito se cumplirá según el dictamen de Dios. Algunos ejemplos de hombres de la Biblia usados por Dios: Moisés, Jonás, Oseas, jeremías, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, fueron instrumentos de Dios para realizar proyectos de Dios. Sus destinos estaban marcados para realizar y hacer cumplir la orden del Altísimo. Cada uno de esos hombres, elegidos y determinados con designios específicos, partió con Dios. Jesucristo partió de la tierra para seguir reinando con el Padre desde los cielos. De la misma manera que Dios marco esos hombres con destinos determinados para Su Reino, nosotros que vivimos también tenemos marcado un destino especifico para continuar la misión de Dios para Su Reino.
No estemos inquietos, esperemos en obediencia. Nuestro destino ha sido marcado por Dios. Él es quien te define, no es el hombre ni como tú te percibes. Del mismo modo que Saúl, Dios te mira como alguien significativo para utilizar en Su proyecto en la tierra. Eres una pieza importante del crucigrama de Dios, mantente a la perspectiva de lo que El va a realizar mediante tu vida.




Monday, January 26, 2015

La UNCION en Tierra Extraña

(1 Samuel 5)
“Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod.
Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.
Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar.
Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente.
Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy.
Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.”

1 Samuel 5 relata la captura del Arca de Dios por los Filisteos. En el Antiguo Testamento Dios había elegido como morada Suya al pueblo de Israel. Lo que indicaba que no existía otra nación que tuviera la UNCION en su territorio. El Arca de Dios era el símbolo de la Presencia de Dios en medio del pueblo. Entre las Tribus de Israel, Dios eligió la tribu de Levi para el servicio directo de Él y todo lo que simbolizaba El (Tabernáculo, Templo, Arca, etc.); los Levitas tenían a cargo el ministerio del sacerdocio. Incluso, si otra tribu intentaba tocar lo “santo” era castigado por Dios. Dentro de los Levitas había rangos de ministración. Si alguien hacia el trabajo del otro, o fuera del tiempo asignado por Dios, este era castigado. Los hijos de Aarón fueron consumidos por presentar fuego extraño al altar de Dios: Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. 2 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová” (Levíticos 10:1-2). 1 Samuel también relata un suceso donde la gente fue castigada solo por acercarse y mirar al Arca: “Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad” (6:19). En el Antiguo Testamento Existen varios sucesos donde Jehová Dios castigaba por la violación del orden sacerdotal establecido por El. La historia del Rey Uzias en 2 Crónicas 26, es un relato triste de orgullo y desobediencia. Este se enalteció y termino muriendo solo y con lepra. Pensó que por ser Rey podía violar el orden de Dios,  Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes.18 Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.19 Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso.20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herid21 Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová…”(16-21).
        Dios es el mismo de ayer. El no ha cambiado su santidad ni orden sacerdotal. Aunque no lo vemos actuar de la forma que en el Antiguo Testamento, no indica que El haya cambiado lo establecido. Jesucristo vino a cumplir lo establecido por Su Padre. Todo aquel que recibe a Jesucristo como Rey y Señor se convierte, por adopción, en un sacerdote de Él: “…Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios…” (Apocalipsis 1:5-6). En el Nuevo Pacto, la Iglesia es la que lleva Su Gloria y ministra Su Amor y Gracia a los gentiles. 1 Pedro enuncia: “Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios…” (2:9-10). La iglesia de Jesucristo esta designada, en este tiempo, hacer el papel sacerdotal implementado desde los tiempos antiguos. Esta debe asegurarse que el Altar de Dios y Sus utensilios no son mal utilizados ni administrados. Penosamente, igual que en el AT, algunos hacen mal administración de lo “santo” de Dios.
Aparte del Altar, donde ministran personas en pecado, abusando de la Gracia de Dios, la Santa Cena y el Aceite de Unción son algunas de las cosas mal utilizadas por la iglesia. El apóstol Pablo, en 1 Corintios 11, expresa su furor por aquellos que hacen uso indigno de la Cena del Señor, “Por tanto, cuando os reunís, esto ya no es comer la cena del Señor, 21 porque al comer, cada uno toma primero su propia cena; y uno pasa hambre y otro se embriaga. 22 ¿Qué? ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios y avergonzáis a los que nada tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabaré” (20-22 LBLA). En los versículos 11-30, el apóstol hace hincapié advirtiendo y declarando las consecuencias de tomar la Cena indignamente: “De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa.29 Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. 30 Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen…” (11:27-30).
Con relación al Aceite de la Unción esto es lo que dice Jehová Dios: “Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra de perfumador; será aceite de santa unción. 26 Y con él ungirás la tienda de reunión y el arca del testimonio, 27 la mesa y todos sus utensilios, el candelabro y sus utensilios, el altar del incienso, 28 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la pila y su base. 29 Los consagrarás y serán santísimos; todo aquello que los toque será santificado. 30 Y ungirás a Aarón y a sus hijos y los consagrarás para que me sirvan como sacerdotes. 31 Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Este será aceite de santa unción para mí por todas vuestras generaciones32 “No se derramará sobre nadie, ni haréis otro igual en las mismas proporciones; santo es, y santo será para vosotros. 33 “Cualquiera que haga otro semejante, o el que ponga de él sobre un laico, será cortado de entre su pueblo.” Con toda esta explicación bíblica, aun observamos ministros ungiendo gentiles y sus casas. Cuando lo ‘santo’ es usado en cosas no santas, conlleva a enfermedades (lepras, tumores, etc.) y otras maldiciones. El Aceite es para uso sacerdotal en la ministración de la casa de Dios. Se usa para la unción de los enfermos (Santiago 5:14; Marcos 6:13); para ungir a uno elegido para el ministerio (1 Samuel 16:13); para separar un instrumento para el servicio de Dios. “En la Unción, el aceite trae la dimensión de muerte y resurrección.” El Aceite es símbolo de la presencia del Espíritu Santo. Entonces, ¿cómo es que se usa deliberadamente? Ministros falta de entendimiento y sabiduría causan estragos, tribulaciones y hasta la muerte cuando utilizan lo de Dios en cosas no santa.
Al que le falte conocimiento y sabiduría, pídale a Dios que se la dé. No debemos andar ejecutando todas las practicas vemos en otros ministerios. Si sientes duda, pide al Espíritu Santo discernimiento, no hagas las cosas porque ves a otros haciéndolas o por costumbre. Dios es el mismo de ayer y para siempre, El no ha cambiado lo que prescribió y dicto en la antigüedad. Solo en Cristo somos justificados y tenemos Su Gracia y Misericordia. El que no está en Cristo, está a merced de la ira y justicia de Dios.

El Altar, la Santa Cena y el Aceite de la Unción deben respetarse y no usarse indignamente, a la ligera.





Friday, January 23, 2015

La Gloria de Dios Deja El Templo

“12 Y un hombre de Benjamín corrió del campo de batalla, y llegó aquel mismo día a Silo, con sus vestidos rotos y polvo[g] sobre su cabeza. 13 Cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en su asiento junto al camino esperando ansiosamente[h], porque su corazón temblaba por causa del arca de Dios. Así pues, el hombre fue a anunciarlo en la ciudad, y toda la ciudad prorrumpió en gritos. 14 Cuando Elí oyó el ruido de los gritos, dijo: ¿Qué significa el ruido de este tumulto? Entonces el hombre se acercó apresuradamente y dio la noticia a Elí. 15 Elí tenía noventa y ocho años, sus ojos se habían cegado[i] y no podía ver. 16 Y el hombre dijo a Elí: Yo soy el que vine del campo de batalla. Hoy escapé del campo de batalla. Y Elí preguntó: ¿Cómo fueron las cosas, hijo mío?17 Respondió el que trajo la noticia y dijo: Israel ha huido delante de los filisteos, además ha habido gran matanza entre el pueblo, también han muerto tus dos hijos, Ofni y Finees, y el arca de Dios ha sido tomada. 18 Y sucedió que cuando mencionó el arca de Dios, Elí cayó de su asiento hacia atrás, junto a la puerta, se rompió la nuca y murió…”1 samuel 4:12-18

Cuando la Gloria de Dios deja el templo ocasiona tumulto y caos en la vida del individuo. El Espíritu Santo que mora en el individuo deja esa casa y esta queda desolada, a riesgo de que entren espíritus peores de lo que instigaron el pecado. Gritos de desesperación, caídas inesperadas, mente perturbada y hasta la muerte física acecha.
La Gloria de Dios mora en templos vivos, por lo tanto, cada persona es responsable de que esta permanezca activa. En el Antiguo Testamento, el Arca representaba la presencia de Dios en ese lugar. Esta presencia era exclusiva donde el Arca era depositada. Lo cual conllevaba que toda persona en ese lugar fuera bendecida por la presencia de Dios. A la misma vez, si alguien pecaba, todo el pueblo era castigado. La presencia del Arca no hacia distinción de persona. El pueblo se quejo ante Dios de que todos sufrían el pecado y desobediencia de algunos. Presentaron ante Jehová escenas o ejemplos de personas obedientes sufriendo la ira de Él, porque otros habían pecado y desobedecido Su orden. No veían justo este dilema (Ezequiel 18). Entonces Jehová escucho al pueblo y tomo caso en el asunto. Ezequiel 18:19-20 relata el edicto proclamado por Dios: 19 Y vosotros decís: “¿Por qué no carga el hijo con la iniquidad de su padre?” Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá. 20 El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él.
La presencia de Dios deja el templo cuando este se vuelve abominable. Dios no puede morar en lugares donde el pecado mora de manera abundante. Es diferente pecar y arrepentirse de corazón, que pecar y sentirse culpable, por el momento, sin haber arrepentimiento genuino. El que siente culpabilidad con el tiempo tiende a volver al pecado, y este comportamiento se hace rutinario. Abusando así de la Gracia de Dios en su vida. Con el tiempo el Señor se cansa y Su ira se manifiesta. Isaías 1:11-14 expone el cansancio y fastidio de Dios ante un pueblo que pecaba y desobedecía en desmedida, a conciencia, luego venia al sacerdote a ofrecer ofrendas de ‘culpabilidad’ a Dios. Este pueblo empalago a Jehová con sus arrepentimientos vanos. 11 ¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.12 ¿Quién demandó esto de vuestras manos, cuando vinieseis á presentaros delante de mí, para hollar mis atrios?13 No me traigáis más vano presente: el perfume me es abominación: luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir: son iniquidad vuestras solemnidades.14 Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas. 1 Samuel 15: 22-23 igualmente expresa lo que le agrada a Dios y la consecuencia que acarrea el desobedecerle atrevidamente. Dios no puede ser burlado. El que Su misericordia este presente no significa que no castigara el pecado, especialmente aquel que peca a conocimiento de esa misericordia, así abusando de ella.
        El que peca deliberadamente esta a riesgo de que la Gloria de Dios lo abandone. Hebreos 10 advierte las consecuencias que le vendrían al que peca adrede; aquél que continua pecando a conciencia. “26 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados,27 sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios. 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres testigos. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?” (26-29).
          Estos versículos de Hebreos hablan por sí mismo. Mejor es arrepentirse de corazón y pedir ayuda al Espíritu Santo, el cual está dispuesto ayudarnos a vencer la concupiscencia que nos atrae a pecar deliberadamente, que perder la presencia de Dios en nuestra vida.  Cuando el Espíritu Santo se va del hombre, como le paso al rey Saúl (1 Samuel 15), solo queda una horrenda sensación de culpa que abruma, y si no hay arrepentimiento genuino, de corazón, hasta hace que el hombre vuelva a su pocilga, y hasta la muerte física.
Todavía hay tiempo, la misericordia de Dios te esta alcanzado al leer este material. No desaproveches esta oportunidad, podría ser la última que recibas. Mi oración es que atienda a esta advertencia para que no sufras el dolor de la separación del Espíritu Santo de tu vida. El mundo no vale la pena, seguir a Cristo y obedecer los mandamientos de Dios, eso sí es lo bueno del hombre. Hacer esto trae paz espiritual pero sobre todo ¡paz con Dios!

Monday, January 19, 2015

Primero Tu Casa

Juan 1:11ª
“A los suyo vino…”

La Biblia está llena de referencias acerca de la necesidad de atender la familia, dando énfasis al cuidado de “los tuyo” primeramente y luego los demás. La primera parte del versículo referenciado (Juan 1:11) ilustra que Jesús vino primero a los suyos. La Biblia presenta varios acontecimientos, pero existe una historia en particular que muestra, de una forma directa y precisa el mensaje de atender y saciar “los tuyos” y después a los demás. Esta mujer Sirofenicia  buscaba ayuda del Maestro para su hija. Ella era gentil, pero había oído del Maestro y fue en su busca. “Una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies. 26 La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio. 27 Y El le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos” (Marcos 7: 25c-27). Esta historia presenta a un Jesús que parecía carecer de piedad a la necesidad de esta mujer. Muchos perciben esta anécdota bíblica como algo controversial al carácter de Jesús. En realidad, con este comentario, el Maestro dejo claro la importancia de “los tuyos.” Muchos cristianos, Lastimosamente, están haciendo lo contrario. Se enfocan y preocupan en la predicación y salvación de los demás mientras su familia está en necesidad de salvación o restauración. Ministros predicando, salvando y restaurando vidas para Cristo, mientras su familia está perdida en un infierno terrenal. No me refiero aquellos que continúan  testificando a sus familiares, sino de aquellos que se han dado por vencidos porque la familia le rechaza su fe. Algunos piensan que por predicar a los perdidos y servir en la congregación sus familiares serán salvos. Se guían por el versículo: “Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31), pero esto no quita que continuemos el trabajo familiar de salvación y restauración.
Hechos 1:8 connota el orden que se debe seguir en cuanto a servicio, predicación y ministración se refiere. …”y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Jerusalén, en un sentido figurado, simboliza “los tuyos.” También es necesario entender que “los tuyos” no representa únicamente a la familia biológica, sino también la familia en la fe. Muchos pastores descuidan las ovejas de su redil. Estos consideran que estas ovejas no necesitan ni requieren el grado de atención de las perdidas o descarriadas, y solo se preocupan por añadir más ovejas al redil.  La realidad es que muchas de las existentes están perniquebradas, heridas, dañadas, en necesidad de ser atendidas. Algunos pastores no entienden los éxodos en su congregación, y se preguntan por qué el Espíritu Santo no sigue añadiendo “los que han de ser salvos” a su ministerio. Hombres sin discernimiento, ¿Cómo va el Espíritu Santo añadir más ovejas a un redil que no es atendido por su pastor?
Es necesario un despertar pastoral de la necesidad interna de su congregación. Miembros emigrando y pastores que no se dan cuenta. Es tan poco el valor que les dan a sus ovejas que no invierten tiempo con ellas para conocerlas y saber sus necesidades personales. Ni siquiera se perciben cuando se van del redil. Estos solo piensan en como atraer más; su enfoque es externo. Invierten en programas y actividades evangelisticas, con mucho atractivo, para promover su ministerio, haciéndose omiso a la necesidad interna de la congregación.  No están viendo lo que está sucediendo en su congregación porque están mirando el redil de al lado para competencia.  Que Dios tenga misericordia de esos líderes.
Jesús vino a los suyos, y aunque estos no le recibieron no dejo de tratar de predicarles las buenas nuevas. Siempre que tuvo la oportunidad lo hacía. Podía salir de Jerusalén pero siempre regresaba con la esperanza de dar a conocer el Reino de Dios en medio de ellos. El Mesías prometido con tantas ansias esperaba, pero su venda religiosa no le permitió ver lo que tenían en medio de ellos; frente a ellos. Muchos pastores no ven lo que está sucediendo en medio de ellos, con las ovejas, porque su enfoque esta distorsionado. Israel esperaba un Mesías llegando con un gran ejército y perdieron la oportunidad brindada. Pastores están perdiendo su redil porque le falta trato; no están recibiendo amor ni cuidado de su pastor. Muchas se sienten solas y abandonadas. El Espíritu Santo no las dejara sola. Le dará otro pastor que las cuide y ame así como Cristo ama Su iglesia. El buen pastor deja las 99 para irse en busca de la que está perdida, herida, enferma. El buen pastor conoce sus ovejas y ellas lo conocen a él. Existe una relación cercana, este siente el dolor de ella y la cuida. En esto se conoce el pastor con llamado al asalariado, este cuida las ovejas que tiene en su redil, no anda en competencia, ni procura atraer las ovejas de otro redil.
 Analiza y evalúa tu ministerio pastor. Antes que venga el Espíritu Santo y te ponga en balanza.
Que Dios continúe añadiendo más ovejas a los pastores llamados por El.